Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 15 de agosto de 2020
  • Actualizado 17:01

Desinformación en tiempo electoral

Malintencionada La desinformación en este periodo electoral es entendida como la difusión masiva de información falsa con la intención de engañar al público a sabiendas de su falsedad.

Desinformación en tiempo electoral

Ni bien comienza la temporada electoral en el país, la desinformación —entendida como la difusión masiva de información falsa con la intención de engañar al público y a sabiendas de su falsedad— está a la orden del día en las redes sociales.

En las últimas semanas se percibe una mayor cantidad de noticias falsas o fake news publicadas en sitios web  y Facebook con una apariencia de ser auténticas; de propaganda o datos con enfoque engañoso para influir en las decisiones de grupos o individuos (dos encuestas de intención de voto erróneas), e información falsa, rumores y memes, difundidos a través de servicios de mensajería instantánea, principalmente WhatsApp. 

Este fenómeno es preocupante en contextos electorales, ya podría afectar, de alguna manera, este proceso que es fundamental para consolidar la democracia en Bolivia.

¿Se puede combatir la desinformación en este periodo electoral? ¿Cómo lidiar con las noticias falsas que circulan a través del WhatsApp o Facebook? ¿Cómo incluir a los ciudadanos en la lucha contra las fake news? ¿Es posible que los políticos se comprometan a poner su granito de arena para afronta esta situación? 

En este contexto, los medios de comunicación deben fortalecer el periodismo de calidad frente a la desinformación y tomar medidas para no difundir ni amplificar noticias falsas, puesto que la notas que publican generan discusión en las redes sociales.

Las agencias verificadoras también cumplen un rol importante para combatir la desinformación. Bolivia Verifica y Chequea son dos entidades que se dedican a comprobar la veracidad de las noticias publicadas en las redes sociales y pueden constituirse en una fuente de información fiable.

Los partidos políticos también pueden contribuir absteniéndose de promover por sí mismos o por terceros campañas de desinformación. Y los ciudadanos, por su parte, deben evitar reenviar mensajes de contenido dudoso.

En el marco de la libertad de información, las personas  —sean gobernantes o gobernados— tienen derecho y exigen que toda información sea veraz, creíble y, sobre todo, reduzca sus niveles de incertidumbre. 

El problema radica en que algunos  se aprovechan de la necesidad de los ciudadanos y  difunden noticias falsas. Esto es inadmisible. Una sociedad se debe basar siempre en resolver los problemas y ser propositiva. Vergüenza de aquellos que por diversión crean pánico.