Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 22 de octubre de 2019
  • Actualizado 02:52

La desinformación en la Justicia

La desinformación en la Justicia

Realizar un trámite en el Órgano Judicial de Santa Cruz es una tortura.  No solo hay que tener paciencia y buen humor, sino tiempo y agilidad para subir y bajar gradas, además de tolerar, en algunos casos, el maltrato de algún funcionario que considera que las cosas son sencillas. Claro que debe ser fácil si uno conoce cada una de las instalaciones de la institución y la ruta que debe seguir para alcanzar la meta.

Si el litigante o la persona que realiza el trámite es de otra ciudad, la situación es muy compleja y la ayuda que recibe es precaria y hasta confusa.

Los funcionarios que deberían colaborar a las personas, a momentos parecen dar solo datos errados y envían a sectores que no corresponden, creando confusión y hasta desesperación por no saber qué hacer o a dónde ir.

Presentar un memorial, cuando uno no conoce cómo funciona el sistema y mucho menos dónde está el juzgado que  busca, puede llevar  hasta unas tres horas o, en algunos casos, desistir y buscar un abogado para que se encargue de la tarea.

Pero, en muchos de los casos no siempre se cuenta con los recursos para contratar a un abogado, por lo que decide hacer las cosas personalmente.

Esa tarea personal es tortuosa y seguramente es más para quienes por primera vez pisan un juzgado.

Si uno se pone en el lugar de una persona que es del área rural y tiene dificultades no solo para hablar el español, sino también para caminar y comprender lo que le dicen, lo más probable es que los problemas serán mayores. El par de horas que a un citadino pueda llevarle presentar un documento ante un juzgado, seguro que a un poblador rural le costará un día o quizá ni logre alcanzar su objetivo.

Lamentablemente, en el Órgano Judicial falta personal  capacitado para explicar con palabras sencillas los pasos que se deben seguir. Pero eso no es todo, ya que adicionalmente a esta deficiencia hay que sumar la falta de señalización para ubicar dónde están las oficinas que se buscan.

En esa búsqueda, el litigante debe subir y bajar gradas hasta llegar a su destino final. Pero para llegar al lugar, debe hacer largas filas en uno y otro sitio, ya que la cantidad de personas que realiza trámites en el Tribunal de Justicia de Santa Cruz es grande.

Si para realizar solo la presentación de un memorial invierte casi una mañana, lo más probable es que para otro tipo de trámites le llevará un día, si no es más.

Con todo, es importante que los tribunales de justicia designen  a  personas muy preparadas en la sección de informaciones, de manera que puedan orientar a todos los litigantes que acuden día a día a realizar trámites.

Si en esa oficina se proporcionara datos precisos y una ruta adecuada, las personas seguirán las indicaciones y no tendrán que ir de un lado a otro o preguntarse cuánto más tendrá que caminar o  a quiénes más debe preguntar.

Asimismo, es preciso que se instalen, si es posible, cartillas de información para trámites comunes, de manera que quien acuda al lugar no tenga muchas dificultades. Lo mismo deberá suceder con la señalización de cada una de las oficinas para que el litigante no vaya, como comúnmente se dice, de Herodes a Pilatos y pierda incluso la paciencia y las ganas  que inicialmente tenía para hacer el trámite.

Es preciso hacer cambios profundos en la Justicia y estos deben comenzar desde lo más esencial, la información.

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