Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 30 de junio de 2022
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Desaparición de casi una tonelada de droga

Desaparición de casi una tonelada de droga

Hace poco más de un mes se reveló la desaparición de 331 kilos de oro y se presume que un ciudadano indio huyó con esa cantidad del metal dorado. Ahora, ocurre que presuntamente policías de Umopar hicieron desaparecer 800 kilos de cloridrato de cocaína tras un operativo realizado en San Borja, Beni.

Este caso es por demás llamativo, ya que se trata de casi una tonelada de droga que habría sido desviada nada menos que en vehículos de la institución y cuyo costo estaría valuado en 1.5 millones de dólares. A raíz de este suceso, actualmente ocho policías del  Grupo de Inteligencia y Operaciones Especiales (GIOE) de Amazonía son investigados y están encarcelados en el penal de Palmasola en Santa Cruz. 

“Este es un hecho aislado dentro de la FELCN, sin embargo, comunicamos que Inspectoría General intervino la Fuerza Antidrogas, se toman los polígrafos y cuando concluya el plazo se dirá cuántos efectivos fueron retirados”, dijo el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, el pasado 22 de abril.

Lo sucedido no es ningún hecho aislado, porque se trata de la desaparición de una gran cantidad de droga, en la que están presuntamente involucrados uniformados de Umopar, quienes tras cualquier intervención están obligados a entregar la totalidad de la mercadería decomisada y no realizar una declaración parcial de la incautación.

El mismo titular de Gobierno informó que luego del operativo realizado el 17 de abril, los agentes antidrogas reportaron simplemente el decomiso de 431 kilos de droga, cuando la cantidad real incautada era de 1.200 kilos.

Así se trate de la desaparición de uno o una tonelada o más de droga, las autoridades deben indagar y sancionar a los responsables y tomar el hecho como algo grave que no debe suceder en la institución que lucha contra el narcotráfico.

Es más, lo sucedido en San Borja debe dar pie para reforzar el control de las labores que realizan los policías antidrogas y no solo asumir medidas cuando hay denuncia como la desaparición de gran cantidad de droga o los famosos “narcoaudios”. Los controles deben ser constantes, porque este no es el primer caso que se reporta en el país.

Se habla de “volteos” de droga, una actividad irregular en la que también estarían involucrados uniformados.

Todo esto apunta a que la Policía, en particular Umopar, requiere de cambios y acciones drásticas para un trabajo eficiente, porque no vaya a ser que los casos de desaparición de drogas y posible nexos con narcotraficantes que operan en Bolivia continúen y se trate como casos aislados, cuando en los hechos son muy graves.

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