Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 13 de agosto de 2022
  • Actualizado 13:55

En defensa de la libertad de expresión

En defensa de la libertad de expresión

Una parodia sobre la tramitación de un Número de Identificación Tributaria (NIT), por parte del tiktoker Pablo Osorio, desató una polémica a raíz de la advertencia de Impuestos Nacionales de iniciar un proceso legal contra el también comediante que difundió un video sobre este tema, si es que este no se retractaba.

Tras las críticas que fueron dirigidas en contra de Impuestos Nacionales, la entidad estatal, mediante el presidente de la institución, Mario Cazón, anunció que retiró la carta enviada al tiktoker porque se “descontextualizó” la misma y reafirmó la libertad de expresión “que se encuentra plenamente garantizada en el país”.

La libertad de expresión, a la que hace mención la segunda carta difundida por Impuestos Nacionales, está garantizada por la Constitución Política del Estado, por lo que ninguna persona y menos las entidades estatales o privadas pueden vulnerar este derecho.

Las críticas u observaciones que pueda realizar una persona, en cualquier formato, debe ser recibida con amplitud por quienes forman parte de la entidad observada y no reaccionar hormonalmente con la advertencia de procesos legales en la justicia ordinaria.

Si una crítica u observación se realiza de buena fe, lo más probable es que la misma permita identificar las falencias que tiene una determinada entidad y, por consiguiente, trabajar para resolver las mismas.

Es más, como política, las entidades públicas deberían tener un canal para que los usuarios puedan transmitir sus observaciones y preocupaciones, siempre en el marco del respeto, de modo que las instituciones conozcan sus fallas, debilidades y trabajen para mejorar el servicio que prestan a la población.

Pero si una entidad se pone a la defensiva y amenaza con acciones legales a todo aquel que critique su trabajo, esa actitud implica un retroceso en lo que se avanzó en el respecto a la libertad de expresión.

La libertad de expresión, que es uno de los derechos fundamentales de las personas, no se puede socavar, de ninguna manera, porque si hoy se censura una crítica, mañana es posible que no se permita opinar a las personas sobre las entidades públicas que son propiedad de toda la población.

Al respecto, la Defensoría del Pueblo señaló que se debe garantizar la libertad de expresión para todos los bolivianos, por lo que consideró que la actitud de Impuestos Nacionales “es una forma de censura al libre pensamiento y a la libertad de expresión”.

Lo mejor, en estos casos, es tomar con buen humor las críticas que se realizan por cualquier medio y reflexionar sobre lo que se hace mal en las entidades públicas para encauzar nuevamente su trabajo, dejando de lado las amenazas de represalias que se expresan sin meditar.

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