Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 23 de junio de 2021
  • Actualizado 19:40

COVID, fiestas y ley seca

COVID, fiestas y ley seca

Con el objetivo de reducir al máximo los cientos de casos positivos de coronavirus que se registran cada día en Cochabamba, se implementó durante cuatro días una cuarentena rígida que implicó el confinamiento de la población, además de otras restricciones en actividades en las que hay aglomeración de personas.

Sin embargo, algunos sectores se muestran aún reacios a cumplir estas determinaciones, alegando que su economía está bastante debilitada por las cuarentenas que se implementaron desde marzo de 2020.

Y si bien estas personas tienen razón, deben tomar conciencia de que lo más importante, en esta coyuntura en la que el número de contagios ha crecido en forma exponencial, es salvaguardar la vida de toda la población.

Un espacio donde se propaga más este virus es justamente donde existe aglomeración de gente, como mercados y salones de fiesta, entre otros, más si las personas se encuentran en ambientes cerrados y sin barbijo.

Algunas personas no solo infringen las restricciones vigentes en los municipios, sino que, además, organizan fiestas con decenas de personas y en las que abunda el alcohol.

Este extremo se ha evidenciado, por ejemplo, en discotecas en las que hay presencia de personas que consumen bebidas alcohólicas, no mantienen la distancia social recomendada y no utilizan barbijo.

Esta situación preocupa más en el sector del Trópico, donde los fines de semana abundan las fiestas con centenares de participantes y, según las imágenes en las redes sociales, prácticamente casi nadie utiliza barbijo y no guardan ni medio metro de distancia. 

Lamentablemente, cuando las personas consumen alcohol dejan de lado todas las medidas de bioseguridad, con el consiguiente riesgo de propagar el coronavirus con más facilidad. Ante eso, la Alcaldía de Cochabamba y la Gobernación del departamento deberán analizar la posibilidad de determinar una prohibición de expendio y consumo de bebidas por al menos 10 días, tal como lo hicieron las ciudades de La Paz y El Alto la pasada semana.

Prohibir la realización de acontecimientos sociales y fiestas, además del consumo de alcohol, es una medida que permitirá reducir los elevados casos de contagios que en las últimas semanas no han dado tregua a Cochabamba.

Asimismo, a la par de estas medidas de prohibición, el municipio tendrá que trabajar para garantizar el abastecimiento de oxígeno, la implementación de más unidades de terapia intensiva para atender a los pacientes críticos de coronavirus y un control riguroso a las farmacias para que no se excedan en los precios de los medicamentos.

Otro punto que no debe perder de vista la población es que debe cumplir rigurosamente las medidas de bioseguridad, porque solo así se podrá reducir los casos de COVID y las muertes a causa de esta enfermedad.

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