Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 23 de junio de 2021
  • Actualizado 19:43

COVID: Cochabamba casi toca fondo

COVID: Cochabamba casi toca fondo

La situación en Cochabamba es sumamente preocupante. La jornada de este martes se registraron 727 casos de coronavirus en una coyuntura en la que, además, los fármacos para tratar esta enfermedad han prácticamente desaparecido de las farmacias.

Propietarias de farmacias advirtieron que el medicamento Tocilizumab, que sirve para reducir el riesgo de muerte en personas con una condición grave de COVID, se agotó, pese a que cada día se abren 15 nuevas farmacias en Cochabamba, lo que debería implicar una mayor oferta de medicinas.

El elevado número de casos positivos (que no se vio ni en la peor etapa de la primera ola) amenaza con provocar el colapso del ya deficiente sistema de salud que tenemos en Cochabamba.

De hecho, según informes preliminares, quedan muy pocos espacios en las unidades de terapia intensiva y las familias empiezan a solicitar, de forma urgente y clamorosa, plasma hiperinmune, mediante las redes sociales.

Y, lo más triste, los necrológicos empiezan a abundar, nuevamente, de personas fallecidas por coronavirus. Se trata de padres y madres que dejan en la orfandad a sus hijos; hermanos, tíos y abuelos que han perdido la batalla contra una enfermedad que sigue propagándose por culpa de irresponsables, cuyas acciones lindan con delitos contra la salud pública.

Definitivamente, muchas personas han bajado la guardia y olvidan cumplir las medidas de bioseguridad, exponiéndose al virus al caminar sin barbijo y participar en reuniones en las que hay mucha gente.

El problema es que cuando estas personas se contagian, llevan el virus a sus familias, lo que provoca la muerte de quienes son conscientes y guardan las medidas de bioseguridad.

Y cuando las personas se enferman no encuentran medicamentos disponibles en las farmacias o si hallan en alguna tienen que comprar a precios prohibitivos, un lujo que no todos pueden darse.

Si el cuadro se complica y el enfermo requiere terapia intensiva es difícil encontrar un espacio, incluso si la familia del paciente es pudiente y ofrece pagar por adelantado.

Para evitar que los medicamentos para tratar la COVID se comercialicen a precios elevados, el SEDES, a través de su unidad de Farmacias, tendrá que ser más drástico en sus controles rutinarios y sancionar a quienes estén especulando en detrimento de la salud de la población.

Y, en todo caso, si la escasez se debe a otras razones, el Gobierno tendrá que interponer sus buenos oficios para resolver este tema y garantizar medicinas para los enfermos.

Pero, además, es imprescindible que las personas cumplan rigurosamente las medidas de bioseguridad porque, caso contrario, ni el confinamiento más estricto podrá frenar esta pandemia que sigue cobrando la vida de los bolivianos por culpa de gente inescrupulosa.

Irresponsables

Los necrológicos empiezan a abundar, nuevamente, de personas fallecidas por coronavirus, que han perdido la batalla contra una enfermedad que se propaga por culpa de irresponsables.

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