Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 02 de octubre de 2022
  • Actualizado 03:14

Corrupción por doquier

Corrupción por doquier

En los últimos días se han denunciado varios casos de corrupción en el país que involucran a diferentes instituciones, lo que, lamentablemente, confirma que este delito sigue vigente en las entidades estatales, pese al compromiso de las autoridades de los tres niveles de Gobierno de erradicar esta lacra con acciones firmes.

En Santa Cruz, las oficinas de la Gobernación fueron allanadas por personal de la Unidad Anticorrupción de la Fiscalía para investigar presuntos casos de corrupción del exsecretario de Salud y Desarrollo Humano Fernando Pacheco, a quien lo vinculan con el cobro de coimas a empresas que se adjudicaban compras menores.

Asimismo, un informe del Viceministerio de Transparencia Institucional y Lucha Contra la Corrupción devela que en la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) se cometieron al menos 14 hechos de corrupción en la gestión 2021, además de la coima que se habría pagado al presidente de esta entidad, de 1,3 millones de dólares por la construcción del tramo Sucre-Yamparáez.

En otro frente, un diputado del Movimiento Al Socialismo denunció que la Agencia Estatal de Vivienda quiso cobrar a las empresas interesadas en construir las soluciones habitacionales el 10% del monto total.

Estos son algunos casos que se han destapado en los últimos días y que son una muestra de que este delito execrable es difícil de erradicar, debido a que se ha conformado una estructura de corrupción que se consolida cada día que pasa con la complicidad de funcionarios que ocupan cargos medios y altos.

Ni la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz está logrando su cometido, el de descubrir y castigar a todos aquellos que cometen hechos de corrupción.

Solo cuando se empiece a sancionar con mano dura a los corruptos y se les obligue a devolver todo lo robado de las arcas del Estado, más el cobro de intereses, se podrá erradicar este mal que ha echado raíces en el país.

Este delito se viene perpetrando desde hace varios años en las entidades públicas. Es más, el diezmo (coima) es una práctica establecida como “normal” para que las empresas puedan adjudicarse una obra o con el fin de que algún trámite en la administración pública se agilice.

La justicia no puede seguir mirando de palco todos los casos de corrupción que se cometen a diario en el país, de los cuales solo se habla cuando se los ventila en los medios de comunicación o si se lanzan indicios en las redes sociales.

Y antes de que la corrupción siga ganando terreno, las autoridades deben ponerle un freno definitivo para evitar que la sociedad sea engullida por este mal. Pero también depende de cada boliviano acabar con esta lacra, que puede contribuir cuando no acepta sobornos ni entrega coimas a los funcionarios públicos.

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