Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 02 de octubre de 2022
  • Actualizado 03:14

Corrupción, la ABC bajo sospecha

Corrupción, la ABC bajo sospecha

Una nueva denuncia sobre un presunto caso de corrupción se hizo conocer la pasada semana en la que se involucra a la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) y los dardos apuntan al presidente de esta entidad, Henry Nina, quien se apuró en negar las acusaciones y adelantó que esclarecerá, con pruebas, todo lo referido a este hecho.

La denuncia en cuestión, que hizo el diputado del Movimiento Al Socialismo (MAS) Héctor Arce, señala que Nina y otros altos funcionarios de la ABC cobraron al menos 1,3 millones de dólares a la empresa china Harbour Engineering Company (CHEC) para que se adjudique la construcción de la doble vía Sucre-Yamparáez (Chuquisaca).

En sus declaraciones ante los medios de comunicación, Nina afirmó que se realizarán las auditorías que sean necesarias, de varias gestiones, y que si no demuestran las denuncias que formularon en su contra, iniciará acciones legales a sus acusadores.

En este caso en particular, el Gobierno deberá iniciar una investigación a profundidad para confirmar o descartar las denuncias que hizo el diputado Arce, y anteriormente la advertencia que realizó el expresidente Evo Morales, quien señaló en las últimas horas que en 2021 comunicó al presidente Luis Arce, personalmente, sobre la corrupción en la ABC y el Ministerio de Obras Públicas.

La investigación que inicie a la brevedad posible una comisión de alto nivel, imparcial, deberá llegar a desentrañar todos los entresijos que hay alrededor de esta denuncia de corrupción, porque en el país ya se han perpetrado demasiados hechos de malversación y robo a las arcas del Estado y muchos de ellos siguen en la nebulosa, sin poder resolverse.

Lamentablemente, pareciera que las coimas se han institucionalizado para adjudicar alguna obra, de tal manera que para muchos ya no es una sorpresa que suceda esta situación, cuando más bien se trata de un grave delito, porque se está robando el dinero de todos los bolivianos que debe ser invertido en proyectos que beneficien a la población, especialmente a los sectores más vulnerables.

Ante este aparente hecho de corrupción, todas las instancias fiscalizadoras tienen que actuar con la diligencia que requiere el caso, sin tomar en cuenta quién está detrás de este delito e investigar hasta encontrar a todos los responsables de este millonario cobro, con el fin de que se erradique este flagelo de la corrupción que sigue envenenando al país.

No se debe proteger a ningún corrupto. Y si no se investiga con la seriedad que corresponde, eso podría ser una señal de que los tentáculos de la corrupción han llegado a niveles jerárquicos tan altos que, si se confirma este hecho, muchas autoridades podrían caer, como en efecto dominó.

El esclarecimiento de estas denuncias es urgente, y si no son ciertas también se debe sancionar a quienes la dieron a conocer.

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