Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 04 de agosto de 2020
  • Actualizado 10:14

El coronavirus y los riesgos en las filas

El coronavirus y los riesgos en las filas

La cuarentena total en  Cochabamba y el país provocó que el pago de servicios e impuestos, y el trámite de diversos tipos sean postergados. Ahora, los ciudadanos necesitan ponerse al día con esas obligaciones, pero, para hacerlo tienen que madrugar y hacer largas filas para ser atendidos.

En las últimas semanas, centenares de personas pugnan por lograr un espacio para sacar certificados de nacimiento, matrimonio, defunciones, carnet de identidad, licencia de conducir y otros trámites que deben hacerlos en las oficinas del Servicio Nacional de Registro Civil (Serecí) o en el Servicio General de Licencias para Conducir (Segelic). Un panorama similar se observa en otras instituciones públicas como Derechos Reales o reparticiones municipales.

Ni qué decir en las entidades bancarias, donde las filas sobrepasan las tres cuadras (más de 300 metros) y los ciudadanos deben hacerlas, incluso, desde la noche anterior para ser atendidos. La masiva presencia en las entidades financieras no solo es para cobrar alguno de los bonos que autorizó el Gobierno transitorio para paliar los efectos de la crisis económica derivada del coronavirus, sino también para realizar otro tipo de trámites que quedaron pendientes desde el 22 de marzo que entró en vigencia el aislamiento para prevenir la propagación de la COVID-19.

Actualmente, los cochabambinos solo tienen dos días a la semana para realizar papeleos o pagar cuotas de préstamos, impuestos u otro tipo de obligaciones, ya que está vigente una cuarentena flexible de lunes a jueves, porque de viernes a domingo es rígida y las instituciones públicas, privadas y la banca no atienden.

Hacer fila no solo representa un esfuerzo y un sacrificio, sino que lo más preocupante es que también es un factor de riesgo para las personas, porque podrían contagiarse del mortal virus.

Lamentablemente, hay algunos ciudadanos que no usan barbijo o si lo tienen no cumplen con las recomendaciones de bioseguridad; otros no respetan la distancia de al menos un metro y medio entre una y otra persona.

Está claro que todas las obligaciones tributarias deben ser cumplidas en los plazos establecidos, pero, también sería bueno que las autoridades competentes tomen en cuenta las medidas de bioseguridad de las personas en el área externa de sus instalaciones. Si bien las entidades financieras e instituciones públicas y privadas han  desplegado medidas preventivas para evitar contagios, solo están en la parte interna y al ingresar a las oficinas, pero, nadie controla en las largas filas que a diario se observan en esos lugares.

Es oportuno que pongan en operaciones algunas alternativas tecnológicas adicionales a las que ya existen. El objetivo tiene que ser cuidar la salud y la vida de las personas.

Innovación

Las instituciones públicas y privadas deben innovar mecanismos para que los ciudadanos no pongan en riesgo su salud.