Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de octubre de 2020
  • Actualizado 21:21

Cochabamba necesita soluciones

Cochabamba necesita soluciones

La incertidumbre e inestabilidad vuelven a la Alcaldía de Cercado, luego de que una resolución del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) declarará “improcedente” un recurso de nulidad presentado por José María Leyes, en torno a una suspensión de 30 días sin goce de haberes. Este hecho dio paso a que los concejales elijan a Iván Tellería como alcalde suplente temporal.

Sin embargo, Leyes se resiste a dejar el municipio; presentó un pedido de reconsideración al Concejo Municipal y una denuncia penal en el Ministerio Público contra los concejales por incumplimiento de deberes.

Ahora, Cochabamba tiene dos alcaldes: el suplente temporal y el suspendido que se niega a cumplir la decisión del Órgano Deliberante.

La noche del martes, nueve concejales del oficialismo y oposición depositaron la confianza en Tellería, quien ya había ocupado ese cargo desde el 6 de diciembre de 2018 hasta el 14 de febrero de 2020. En ese entonces, Leyes enfrentaba problemas legales por los casos Mochilas I, II y III, por lo que estuvo detenido preventivamente en la cárcel de San Sebastián y luego con arresto domiciliario.

Si bien los concejales cumplieron con lo que señala la ley y eligieron a un Alcalde suplente temporal, está claro que esa situación está generando algunos problemas en la marcha de la institución y, de seguro, afectará en la ejecución de varios proyectos.

Es bueno mencionar que solo la habilitación de la firma de una nueva autoridad demanda unos dos meses.

Los primeros incidentes entre los seguidores de Leyes y de Tellería se registraron ayer en la mañana; los primeros intentaban impedir que la autoridad electa ingrese al despacho municipal y los otros mostraron su respaldo a la nueva autoridad municipal. En horas de la tarde, Tellería trató de ingresar al despacho, pero no logró hacerlo porque las puertas permanecieron cerradas.

Por su lado, Leyes argumentó que la elección de su suplente fue ilegal e hizo una serie de acusaciones en contra de los concejales que lo vuelven a alejar del cargo tras ocho meses de haber retomado funciones; regresó el 15 de febrero, tras casi un año y 10 meses.

En medio de este panorama nada alentador y que tiende a empeorar por las posiciones que están asumiendo las autoridades municipales, vemos que la única perjudicada es la ciudad, ya que existen problemas como el de la basura, que necesita ser resuelto a la brevedad posible. Cochabamba no puede seguir “inundada” de desechos, más aún en estos momentos en que los que se tiene que extremar los cuidados para preservar la salud y la vida, debido a que el coronavirus aún es una amenaza para los ciudadanos.

En situaciones como las que vive Cochabamba, donde hay dos alcaldes, lo correcto es que impere la legalidad y se cumpla lo que señalan las normas. La ciudad necesita certidumbre y una autoridad que solucione los problemas y haga gestión.