Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 15 de abril de 2021
  • Actualizado 03:43

Clases presenciales y el riesgo de la COVID

Clases presenciales y el riesgo de la COVID

Cientos de niños, cuando no miles, asisten a sus unidades educativas para pasar clases semipresenciales con el fin de recuperar “el tiempo perdido” durante un poco más de un año de cuarentenas rígidas y flexibles, tras la llegada de la pandemia del coronavirus al país.

Y si bien asistir a las unidades educativas en forma presencial tiene ventajas con respecto a las clases virtuales, porque hay una interacción directa entre maestros y estudiantes, el mayor riesgo de ir a los colegios es el potencial contagio por coronavirus, debido al contacto inminente entre compañeros de curso.

En escuelas de varios municipios del Valle Alto, Cono Sur y Trópico de Cochabamba se han informado de casos positivos por coronavirus, obligando a los directores de las unidades educativas a suspender las actividades académicas, aislar a los afectados y retomar las clases virtuales, incluso con las deficiencias que ello implica.

Maestros y padres de familia han advertido que las clases virtuales no son totalmente aprovechadas por los estudiantes, debido a que los niños se distraen, no cuentan con los dispositivos necesarios para acceder a las plataformas o carecen de Internet ilimitado.

Empero, la modalidad virtual, con todas sus deficiencias, permite a los niños disminuir el riesgo de contagio con este virus que ha matado a más de 12 mil personas en el país y cerca de 3 millones en el mundo.

Un argumento de los padres de familia es que las clases semipresenciales, con un número mínimo de estudiantes, favorecerá a las familias de escasos recursos económicos que no tienen la posibilidad de acceder a Internet ilimitado y a dispositivos móviles.

A su turno, la representante de los maestros urbanos, Norma Barrón, expresó su acuerdo con las clases semipresenciales, siempre y cuando asistan no más de 10 estudiantes por curso, combinando con la modalidad virtual.

Una dificultad con las clases semipresenciales, incluso si el número de estudiantes es mínimo, radica en que las unidades educativas no cuentan con las medidas mínimas de bioseguridad, es decir, no tienen siquiera agua potable, baños o alcohol para la desinfección correspondiente, lo que eleva el riesgo de contagio con coronavirus.

Para fortalecer las clases virtuales, lo que se debe hacer es garantizar el acceso a Internet, mejor si es gratuito, para todos los estudiantes, además de facilitar, de alguna manera, que todas las familias con hijos en edad escolar cuenten con dispositivos móviles para las clases virtuales.

No debemos perder de vista que, en un futuro no muy lejano, la modalidad que predominará será la de las clases virtuales, así como el teletrabajo, por lo que el país deberá prepararse para asumir este desafío, a menos que quiera quedarse rezagado con relación a los otros países.

Menor riesgo

La modalidad virtual, con todas sus deficiencias, permite a los niños disminuir el riesgo de contagio con este virus que ha matado a más de 12 mil personas en el país.

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