Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 17 de agosto de 2022
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Censo y la necesidad de un gran acuerdo nacional

Censo y la necesidad de un gran acuerdo nacional

La nueva fecha del Censo Nacional de Población y Vivienda (para mediados de 2024) sigue provocando discordia entre el Gobierno y algunos sectores, especialmente de Santa Cruz, región donde este lunes se cumplió un paro cívico como protesta a la postergación de esta encuesta que se debía realizar el 16 de noviembre de este año.

Tras la determinación de postergar el Censo por 18 meses, varios sectores, la mayor parte opositores al Gobierno, expresaron su desacuerdo porque consideran que se busca realizar esta encuesta cerca de las elecciones nacionales, con fines políticos.

Otros sectores más conciliadores, en Cochabamba y La Paz, por ejemplo, expresaron su acuerdo con la postergación, pero piden que no se espere hasta 2024, sino como máximo hasta 2023.

Tras conocerse la decisión de llevar adelante del paro cívico que se realizó ayer en Santa Cruz, los empresarios privados recordaron que medidas como estas dejan pérdidas millonarias al país, que afectan mucho más en esta coyuntura en la que todos los sectores buscan la reactivación económica después de más de dos años de la irrupción de la pandemia del coronavirus que trajo consigo muerte y recesión de la economía en el mundo.

Y si bien el Gobierno, mediante el Decreto Supremo 4760, oficializó la postergación del Censo Nacional de Población y Vivienda para mayo o junio de 2024, no se debería cerrar a la alternativa de realizar esta encuesta nacional en 2023, hasta septiembre de ese año, antes de que empiece la temporada de lluvias, que es una de las preocupaciones de los organizadores del Censo.

Para terminar de organizar la logística del Censo, las entidades responsables ya debieron haber avanzado lo suficiente, por lo que hasta 2023 se podrían concluir todos los detalles para implementar esta gran encuesta nacional que debe arrojar datos sobre cuánta población vive en territorio nacional y, lo más importante, en qué condiciones se encuentra. Si tiene servicios básicos y qué porcentaje cuenta con trabajo y el nivel de escolaridad o atención en salud, entre algunos aspectos importantes.

Lo más saludable, para no seguir perjudicando al país, es que los sectores enfrentados y aquellos que no lo están, se sienten para definir qué es lo que más le conviene al país, hasta qué fecha se puede alistar toda la logística para implementar este Censo y, con acuerdos técnicos y no políticos, lanzar la fecha definitiva.

Porque si se insiste en postergar el Censo hasta 2024, sin opción a una revisión, eso implica que las instancias que debían haber preparado esta encuesta nacional avanzaron muy poco o casi nada, lo que muestra una total negligencia de su parte.

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