Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 29 de junio de 2022
  • Actualizado 12:22

Carros chutos y robados: el delito continúa

Carros chutos y robados: el delito continúa

El escándalo de los vehículos robados en Chile y comercializados en Bolivia como indocumentados (chutos) fue, de cierta forma, opacado por la muerte de cuatro universitarias en una avalancha desatada tras la activación de una granada de gas en una asamblea estudiantil de la Universidad Autónoma Tomás Frías de Potosí.

Las autoridades y los medios de comunicación desviaron su atención hacia la muerte de las cuatro universitarias y las decenas de estudiantes que resultaron heridos en la estampida, ocupándose, además, de los eternos dirigentes que se mantienen por décadas en la universidad y que perciben salarios nada despreciables.

Lo que ocurrió en la universidad pública de Potosí es un tema bastante delicado, que merece una exhaustiva investigación, pero eso no implica que se deje de lado otros temas que causan remezón en las instituciones fundamentales del país como son la Policía, las Fuerzas Armadas y la Aduana, entre otras.

Un tema que se está descuidando en su seguimiento es el negocio ilícito de la venta de autos indocumentados que se realiza no solo en ferias abiertas en varias ciudades del país, sino también en las redes sociales, sin que las autoridades asuman acciones decididas para erradicar este delito.

Después de que se destapara varios casos de vehículos robados en países vecinos y que se comercializaban en ferias de autos, toda la atención de las autoridades, así como de la prensa, se volcó a este tema. Inmediatamente se iniciaron investigaciones para llegar hasta el fondo del asunto, encontrar a los involucrados y llevarlos a los estrados judiciales.

Sin embargo, así como un determinado tema está en boga en la agenda pública (por ejemplo, los autos chutos), el mismo es fácilmente eclipsado cuando se presenta otro, también con ribetes de escándalo, por lo que la atención de los medios y la opinión pública olvidan, de cierta forma, el anterior.

Es más, en algunos casos las personas involucradas en alguna ilegalidad hacen todo lo posible por desviar la atención de la opinión pública hacia el nuevo tema para así ya no estar como blanco de escrutinio e intentar liberarse de un posible proceso y salir ileso del mismo.

Eso es algo que no se puede permitir y si alguien o algún grupo, entidad o institución ha cometido un delito o varios delitos, los mismos deben ser investigados y castigados, si correspondiera, como manda la ley. Un tema, por más controversial que sea, no puede servir para sepultar a otro, porque eso sería dejar en la impunidad los delitos que se cometen y la gente inescrupulosa que está detrás de ellos tendría carta libre para seguir cometiendo fechorías que atentan contra la economía del país y la vida de sus habitantes.

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