Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 26 de enero de 2022
  • Actualizado 01:21

Carnet de vacunación, requisito indispensable

Carnet de vacunación, requisito indispensable

Los 10.263 casos positivos de coronavirus y las 38 muertes a causa de esta pandemia en la jornada de este miércoles hacen patente una irrefutable realidad, que el país vive el momento más crítico del COVID desde que se conoció el primer caso el 10 de marzo de 2020.

Estos datos de los contagios que empezaron a subir exponencialmente desde hace un par de semanas, pero no solo en el país sino en todo el mundo, son un recordatorio de que la vacunación es una de las mejores defensas para evitar que la pandemia siga causando estragos en la población y llevando luto a las familias.

En los últimos días, los puntos de vacunación se han llenado inusitadamente de personas que buscan, en la mayor parte de los casos, la primera dosis, al punto de que la gente pernoctó en las aceras para asegurarse la inoculación.

Estas interminables filas que se forman actualmente no serían necesarias si todos hubiesen acudido a los centros de vacunación con anticipación, porque estuvieron durante meses vacíos, hasta el extremo de que el personal de salud rogaba a quienes no habían acudido a vacunarse.

Sin embargo, desde que se dijo que el carnet de vacunación era un requisito para ingresar a determinados espacios o entidades públicas o privadas, miles de personas se han volcado a los puestos de vacunación para recibir la primera dosis, y como la atención no es precisamente la más eficiente, reclaman y protestan, cuando en realidad fue descuido de ellas.

En otro frente, hay quienes aseguran que es discriminatorio que se les impida ingresar a determinados lugares por falta del carnet de vacunación e incluso interpusieron recursos ante la justicia ordinaria para que se anule esta obligatoriedad. Otros bloquean calles o impiden el ingreso de carros basureros a los botaderos, medida que se podría considerar delincuencial. En la ciudad de El Alto amenazaron con salir a las calles y hacer “convulsión”.

A horas de estos anuncios, el gobierno determinó postergar la exigencia del carnet de vacunación hasta el próximo 26 de enero, argumentando la gran cantidad de gente en los centros de vacunación y problemas en los SEDES de algunos departamentos.  

Ojalá que después de esa fecha no existan más ampliaciones y que la flexibilidad para los no vacunados acabe. El objetivo de la exigencia del carnet es simplemente proteger la vida de los bolivianos. Lo que debe primar hoy es la búsqueda de las mejores opciones para luchar contra el COVID, que ha puesto contra las cuerdas al país, y más si se toma en cuenta que el sistema de salud no es el más eficiente y en cualquier momento puede colapsar como sucedió en las primeras olas.

Por eso, antes de verter amenazas de convulsionar al país, sería prudente aunar esfuerzos para bloquear esta epidemia y que ningún boliviano más muera a causa de esta enfermedad, y eso se conseguirá solo poniendo en práctica las medidas de bioseguridad y la vacunación.

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