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  • Diario Digital | martes, 18 de junio de 2024
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¿Cárceles sin control?

¿Cárceles sin control?

Una pelea entre internos del penal de Chonchocoro, el pasado sábado, en la que resultaron heridos al menos tres policías, además de varios reclusos, es una señal de alerta para las autoridades de Régimen Penitenciario para que no bajen la guardia en el control que realizan al interior de los recintos penitenciarios, sin descuidar lo que sucede en sus alrededores.

Si bien la situación de este penal de máxima seguridad quedó controlada, según Régimen Penitenciario, es importante que se indaguen las causas que desataron esta gresca, si los involucrados utilizaron armas y si se trata de grupos rivales que podrían en los siguientes días volver a protagonizar nuevos enfrentamientos.

No se debe perder de vista que una pelea como la que se desató en Chonchocoro puede escalar hasta enfrentamientos fuertes, como ocurrió, por ejemplo, en la cárcel de Palmasola de Santa Cruz, a mediados de marzo de 2018. En esa oportunidad, la Policía registró al menos seis muertos y una veintena de heridos.

Para restaurar el orden en ese penal, efectivos de la Policía ingresaron a Palmasola (14 de marzo de 2018) y en sus diferentes ambientes encontraron armas de fuego y cuchillos, entre otros.

En esa oportunidad, Régimen Penitenciario confirmó la existencia de armas de fuego, alcohol, droga, una destiladora de alcohol y sembradíos de marihuana.

La existencia de estos elementos prohibidos indica que hay un deficiente control en los ingresos a los penales o que, aún peor, existe complicidad por parte de algunos policías.

Las pugnas de poder son también una constante en los penales, especialmente en los de máxima seguridad, y la tarea de Régimen Penitenciario, con el apoyo de la Policía, es evitar que las mismas escalen hasta volverse incontrolables y se salden, como en el caso de palmasola en 2018 con muertos y heridos.

Por eso es urgente que la Policía refuerce las medidas de control y seguridad en los penales para evitar que las visitas ingresen alcohol, drogas o armas, además de realizar requisas rutinarias y sorpresivas al interior de las celdas.

Así mismo, está prohibida la tenencia de celulares al interior de los penales, pero muchos reclusos tienen estos aparatos inteligentes que son utilizados para cometer extorsiones.

Una opción es instalar inhibidores de señal para evitar que funcionen los celulares, pero hasta la fecha no se ha logrado avances en ese sentido. Pero, lo más efectivo es controlar minuciosamente en las puertas de ingreso y en los alrededores de los penales para que no ingrese más droga, alcohol, armas ni celulares, y eso se podrá conseguir con personal policial probo, que no ceda ante la corrupción.