Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de octubre de 2020
  • Actualizado 21:44

Canastas escolares, pero transparentes y fiscalizadas

Canastas escolares, pero transparentes y fiscalizadas

Todos los municipios de Cochabamba y el país tenían aprobado el presupuesto para entregar el desayuno escolar a los estudiantes en la gestión 2020. Sin embargo, la llegada del coronavirus cambió completamente las cosas, porque la gestión escolar fue suspendida el 13 de marzo, y luego se clausuró el año el 2 de agosto.

Frente a ese panorama y desde hace varias semanas, los padres de familia comenzaron a pedir a las autoridades municipales que esos recursos económicos sean destinados para entregar canastas con alimentos.

Si bien la propuesta era interesante, lo cuestionable es que en algunos municipios como en El Alto,  padres de familia tomaron como rehén a la alcaldesa Soledad Chapetón y la obligaron a firmar compromisos. En Cochabamba, la semana pasada, también un grupo de padres de familia de la zona sur de la ciudad bloqueó el ingreso al botadero de K´ara K´ara como medida de presión para que se apruebe la entrega de canastas de alimentos. Al final, se logró un acuerdo y permitieron el paso de los carros basureros al relleno sanitario.

La propuesta de usar los fondos del desayuno escolar para entregar alimentos a los estudiantes es buena, sobre todo ahora que las familias están soportando los efectos de la crisis económica desatada por el coronavirus en la Llajta y el país, pero, lo que no se puede permitir es que sea usada para sacar réditos político partidarios, lo que, lamentablemente, está sucediendo en algunos municipios.

Esperemos que la decisión de ayudar a las familias de los estudiantes con alimentos y no dinero, como habían propuesto algunos, no sea manipulada ni usada con fines electorales. Pero los más importante es que todas las compras que se realicen para la entrega sean manejadas transparentemente y no como en algunos hechos del pasado, echen mano a recursos que no les pertenece. 

Cercado ya tiene un acuerdo con los padres de familia para dotar las canastas escolares que tendrán un valor de 256 bolivianos; el Ejecutivo espera que el Concejo Municipal apruebe el uso de esos recursos económicos para comprar los productos de primera necesidad que serán entregados.

Otros municipios como Sacaba, Punata y Colcapirhua también entregarán esa ayuda a los estudiantes. Ahora bien, los concejos municipales  no solo deberán aprobar la entrega de estas canastas, sino fiscalizar las compras para no lamentarnos más adelante que hubo sobreprecio en los algunos productos. Un apunte no menos interesante y trascendental es que los productos que contenga la canasta escolar sean nacionales, porque así contribuiremos al consumo de lo nuestro.