Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 06 de agosto de 2020
  • Actualizado 17:52

Camino hacia la “megacoalición”

Camino hacia la “megacoalición”

Aunque faltan pocos días para conocer la lista oficial de los binomios presidenciales que  participarán en la carrera electoral de mayo próximo, al paso que vamos, la cantidad de postulantes a la silla presidencial será igual o mayor a las elecciones anuladas del 20 de octubre.

Hasta ahora, el exlíder cívico cruceño Luis Fernando Camacho; el exministro de Economía de Evo Morales, Luis Arce; el expresidente y líder de Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa; la actual mandataria transitoria, Jeanine Áñez; la excandidata Ruth Nina; el expresidente Jorge Tuto Quiroga; el excandidato boliviano coreano, Chi Hyun Chung; y el actual gobernador de La Paz, Félix Patzy, han anunciado su postulación a las presidenciales. Falta saber si a esta larga lista se sumarán otros políticos, que, por lo visto, no escatiman nada para ver qué parte de torta política les pueda tocar en los próximos comicios y, por ende, en la Asamblea Legislativa Plurinacional y en el futuro Gobierno que gobernará del 2020 al 2025.

Al parecer, a algunos candidatos no les interesa si tienen arrastre electoral o no para ganar las elecciones generales. Ni siquiera las encuestas que se difundieron y  en las que aparecen con bajísimos porcentajes de intención de voto; peor aún, las cifras que alcanzaron en las elecciones de octubre del año pasado.

La famosa madurez política, de la que muchos hablan, parece que no existe, porque si hubiese, se sentarían a dialogar y a encontrar similitudes programáticas para hacer un buen planteamiento conjunto al país y así encarar la infinidad de necesidades que tienen los bolivianos.

De ratificarse la cantidad de postulantes que hasta  existe, lo más probable es que en la primera vuelta no haya un binomio que alcance el 50% más uno de los votos que se necesita, por lo que se avizora la segunda vuelta y la conformación de una megacoalición para llegar al Gobierno. 

Esto significaría volver al pasado y tener un gobierno con una frágil gobernabilidad.

Los bolivianos necesitan un gobierno fuerte, estable y que no esté a merced de lo que digan o decidan sus aliados políticos. De lo contrario, será difícil que asuma acciones o cumpla todo lo que prometa durante la campaña electoral.

Lamentablemente, parece que esa será la realidad, porque hasta ahora, y como dijimos líneas arriba, lo más probable es que el 3 de mayo, fecha fijada para las elecciones generales, los electores elijan al futuro Presidente entre ocho o más candidatos que estén en la boleta electoral.

Ojalá esta situación sea distinta en las elecciones subnacionales, aunque como estamos, lo más seguro es que la historia se repita y tengamos  una larga lista de postulantes a alcaldías y gobernaciones.