Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 23 de junio de 2021
  • Actualizado 19:55

Cambiar la norma y mentalidad

Cambiar la norma y mentalidad

Para hacer más efectiva la aplicación de la Ley 348, que busca garantizar a las mujeres una vida libre de violencia, diversas instituciones y organizaciones enviaron propuestas a la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados.

Una de las propuestas, entre cientos que se hicieron llegar a la Comisión, es eliminar la conciliación entre la víctima y el agresor porque esta acción permite que algunos delitos queden en la impunidad.

Las propuestas de la población no solo buscan mejorar el servicio que prestan las entidades públicas involucradas en la atención a las víctimas de agresión, o que se cumplan a cabalidad los artículos de la Ley 348, sino también están orientadas a que se incrementen las penas de cárcel para los que agreden a una mujer y, en casos extremos, las asesinan.

Modificar la Ley 348 para brindar una mejor protección a la mujer es importante, pero que no tendrá los resultados que se buscan si antes no se cambia la mentalidad de las personas en general.

En el país existen leyes importantes, con sanciones duras para los infractores y los lineamientos precisos para las entidades públicas, pero, en los hechos, todas estas palabras se quedan en el papel porque la mentalidad de las personas sigue en otra época.

Por eso, para frenar la violencia diaria contra la mujer, es importante que se deje de ver este hecho como un conflicto meramente familiar, que debe ser resuelto entre las cuatro paredes de los hogares, sin la intervención del Estado.

Lo que debe quedar claro es que la violencia en la familia es una cuestión de Estado, porque afecta cada día a miles de mujeres que no tienen la posibilidad de trabajar, de desarrollar su vida con normalidad, ya que son sometidas a un régimen de terror y, lamentablemente, su entorno más cercano y la sociedad en general lo permiten.

Pero, al margen de que los castigos se puedan endurecer y elevar las condenas a más de 30 años de cárcel, lo más importante será aplicar de manera efectiva las medidas preventivas que eviten los asesinatos de más mujeres.

Las instancias encargadas de velar por la seguridad de las mujeres deberían prestar mayor atención cuando una víctima denuncia a su agresor, pero las más de las veces no se las toma con la seriedad del caso y como consecuencia se tiene la muerte violenta de decenas de mujeres cada año y niños que quedan en la orfandad.

Lograr una sociedad menos violenta contra los sectores más vulnerables no depende solamente de las leyes que se aprueben sino de la mentalidad que tengan las personas para un cambio en su actitud, que comprendan que no se puede agredir ni someter a nadie. Ese debería ser el punto de partida para cualquier mejora en la familia, en la sociedad y en el país.

Cambios

Modificar la Ley 348 para brindar una mejor protección a la mujer es importante, pero no tendrá los resultados que se buscan si no se cambia la mentalidad de las personas.

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