Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 29 de noviembre de 2020
  • Actualizado 05:55

Bono y prioridad de comprar lo boliviano

Bono y prioridad de comprar lo boliviano

El Bono contra el Hambre de 1.000 bolivianos, una propuesta que hizo el presidente Luis Arce Catacora, cuando estaba en campaña electoral, será pagado en diciembre. El jueves, el Mandatario aprobó la Ley 1330, que autoriza el uso de unos 600 millones de dólares de préstamos del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para que ese beneficio económico llegue a unos cuatro millones de bolivianos. 

Los beneficiarios son los mayores de 18 años que no tienen trabajo, los que no reciben una renta de jubilación, las que reciben el bono Juana Azurduy y las personas que tienen discapacidad leve, moderada y extrema.

Si bien la ley que daba “vida” al bono fue aprobada por la expresidenta de la Cámara de Senadores Eva Copa, el 16 de septiembre, y luego la expresidenta Jeanine Áñez dio luz verde al reglamento, no se efectivizó el pago porque no había autorización para usar los fondos de los créditos de esos dos organismos económicos internacionales.

Este bono se suma a los que entregó Áñez para paliar los efectos provocados por las cuarentenas rígida y flexible, que se impuso en el país desde el 22 de marzo para frenar la propagación del coronavirus.

Si bien, inicialmente, el tema del apoyo económico fue politizado porque el país estaba en campaña electoral, es claro que la economía de millones de personas fue seriamente afectada con las restricciones impuestas por la presencia del mortal virus y necesitan ayuda para sobrellevar los gastos familiares, mientras el país va retomando la normalidad de forma paulatina.

El economista Fernando Salazar considera que el bono, que es de disponibilidad inmediata y sin ningún tipo de condicionamientos, inyectará una buena cantidad de dinero a la economía del país.

Dice que es una medida acertada, y si bien el monto pareciera que es mínimo, 1.000 bolivianos por persona, se debe considerar que si se suma a varios miembros de una familia se habla de una cantidad considerable de dinero, que ayudará en los gastos familiares de alimentación y otros.

El economista aconseja que si es que se prevé seguir pagando bonos, estos deberían estar orientados a la compra de alimentos y servicios que sean 100% bolivianos, para que se ayude a dinamizar la economía, lo que a su vez repercutirá en la generación de empleos.

Esperemos que el pago del bono se realice de forma ordenada y que llegue a los más de cuatro millones de beneficiarios. A su vez, es necesario que ese dinero sea usado para comprar productos y servicios bolivianos. En estos tiempos difíciles que vive el país, necesita del compromiso de todos los bolivianos para superar la crisis económica.

 

Lo nacional

Esperemos que los beneficiarios del Bono contra el Hambre usen el dinero para comprar productos y servicios bolivianos.