Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 04 de agosto de 2020
  • Actualizado 10:02

El bono de la discordia

El bono de la discordia

La presidenta Jeanine Áñez anunció el domingo que el Gobierno prevé pagar el Bono de Salud de 500 bolivianos, pero lo condicionó a la aprobación que debe dar la Asamblea Legislativa Plurinacional a créditos por más de 1.500 millones de dólares de organismos internacionales.

Ese beneficio económico llegaría a más de cuatro millones de personas y formaría parte del paquete de medidas que ejecuta el Gobierno para paliar los efectos del mortal coronavirus.

Desde el 10 de marzo, cuando se conocieron los dos primeros casos de COVID-19 y las autoridades decretaron cuarentena rígida por más de tres meses, se pagaron tres bonos: el Bono Canasta Familiar, de 400 bolivianos, destinado a los adultos mayores, mujeres gestantes y en periodo de lactancia, y personas con discapacidad; Bono Familia, de 500 bolivianos,  por cada hijo que asiste a un colegio público o privado; y el Bono Universal, de 500 bolivianos, que lo reciben todos los bolivianos que no tienen un ingreso fijo y que tampoco recibieron algunos de los otros beneficios económicos anteriores.

En estos momentos críticos que están viviendo las familias bolivianas toda ayuda, y en este caso, un bono, es bienvenida, sin embargo, llama la atención que la Mandataria anuncie ese pago, pero no tenga los recursos económicos para pagar a las beneficiarios.

Todo indica que es una medida que, lamentablemente, tiene tintes políticos. Pero no solo eso, sino que también condiciona a los parlamentarios de las cámaras de Senadores y Diputados, donde el Movimiento Al Socialismo (MAS) tiene mayoría, para que apruebe esos préstamos.

Cómo era de esperarse, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Choque Siñani, dijo que el MAS y sus dos tercios en la Asamblea Legislativa Plurinacional tienen la voluntad para aprobar créditos en favor de los bolivianos siempre y cuando estos no estén condicionados.

Pero no solo eso, sino que cree que la intención de Añez es trasladar toda la responsabilidad al Órgano Legislativo respecto a los créditos internacionales.  Le pidió a la Presidenta que cumpla con todos los requisitos constitucionales y legales para que los créditos sean aprobados por la Asamblea.

En medio de esta nueva pugna político partidaria se encuentran los ciudadanos que necesitan trabajo, generar ingresos, que la economía comience a dinamizarse y que, poco a poco, el país recupere la estabilidad.

En estos momentos tan críticos, lo menos que deberían hacer las autoridades gubernamentales y los llamados “padres de la patria” es enfrascarse en peleas y sacar partido en favor de ellos. Es hora de unir fuerzas, buscar el bienestar y la salud de todos los bolivianos. La propagación del coronavirus está en pleno auge y solo se podrá evitar más muertos, si nuestros gobernantes dedican su tiempo y sus energías a trabajar en bien de todos y no solo de sus partidarios. Hay que recordarles que ni el dinero ahora está permitiendo evitar la muerte, lo urgente son hospitales, espacios donde atender a tiempo a quienes necesitan para vencer al maldito COVID-19.