Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 16 de enero de 2021
  • Actualizado 01:53

Bolivia, sin vacunas contra COVID

Bolivia, sin vacunas contra COVID

Los casos de coronavirus se incrementan de forma alarmante en tres departamentos: Cochabamba, La Paz y Santa Cruz. Para sorpresa de todos, Bolivia no figura en la lista de los países que concretaron la compra de la vacuna para combatir al mortal virus, que hasta el momento mató a más de 9.000 personas y contagió a más de 152.000 en todo el territorio nacional.

En las últimas horas, Unicef reveló que solo tres países de Sudamérica (Bolivia, Uruguay y Paraguay) no tendrán acceso a las vacunas de forma inmediata, tal como lo están haciendo las otras naciones en esta parte del mundo. 

El Gobierno boliviano admitió que no consiguió acordar con ninguna farmacéutica internacional la adquisición bilateral de las vacunas contra la COVID-19.

El ministro de Salud, Edgar Pozo, señaló a este medio de comunicación que el Gobierno de Jeanine Áñez debió comenzar a negociar con los laboratorios que fabrican las vacunas en abril, pero desgraciadamente no lo hizo.

Esta información es preocupante, considerando que el rebrote se consolida y  si las autoridades nacionales, departamentales y municipales no definen acciones inmediatas, la propagación podría ser incontrolable y repetirse imágenes de dolor y muerte tal como sucedió entre junio y septiembre, meses en los que la pandemia se apoderó  del país.

¿Cómo es posible que las autoridades hayan jugado, una vez más, con las esperanzas de los bolivianos? Las actuales autoridades anunciaron que en los primeros meses del próximo año se comenzaría a inmunizar a las personas más vulnerables y que paulatinamente se lograría la cobertura a los más de 11 millones de habitantes. Sin embargo, ahora se comunica que no será posible, simplemente porque la expresidenta Jeanine Áñez no negoció a tiempo con los laboratorios que están fabricando la vacuna.

Llama la atención que el actual gobierno tampoco haya verificado el inicio de la negociación de su antecesora para la compra de las vacunas, cuando varios países vecinos ya comenzaron a vacunar.

Para salir del apuro,  el ministro de Salud dijo que el gobierno hará todos los esfuerzos para comprar la vacuna, pero  indicó que no es una tarea fácil porque esas gestiones no se realizan en dos o tres semanas, demanda tiempos largos debido a que se deben considerar aspectos administrativos, jurídicos, financieros y de orden, incluso, de relaciones exteriores que duran varios meses.

Ya no se debe llorar sobre la leche derramada y culpar a los que en su momento debieron asegurar la llegada del antídoto para prevenir la propagación del virus; ahora hay que actuar y concretar la compra urgente. En su momento, los gobernantes tendrán que hacer los procesos correspondientes y sancionar a quienes actuaron de forma negligente.

Trabajo conjunto

Mientras las autoridades concreten la compra de las vacunas, los bolivianos deben cumplir con las medidas de bioseguridad.