Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 05 de marzo de 2021
  • Actualizado 15:38

Bolivia y la relación con Biden

Bolivia y la relación con Biden

Pasaron menos de 24 horas desde que asumió la presidencia de Estados Unidos y Joe Biden ya dio las primeras señales de que su gobierno distará mucho de su antecesor Donald Trump.

Bolivia y el mundo tienen puesta la mirada en lo que hará el Mandatario norteamericano en temáticas sensibles como los indocumentados, el narcotráfico, la política exterior, en especial todo lo relacionado con Sudamérica, y la lucha contra el coronavirus, por mencionar algunos.

En el caso específico de Bolivia, las relaciones bilaterales no han sido de las mejores desde el 2006, cuando asumió la presidencia del país Evo Morales. Sin embargo, ambas naciones nunca retiraron a sus legaciones diplomáticas. Con la expresidenta Jeanine Áñez se tuvo una cercanía algo favorable, pero no avanzó más.

Ahora, con la posesión de Biden es más que seguro que el presidente Luis Arce Catacora retomará las relaciones diplomáticas y comerciales con esa potencia. De hecho, en la asunción de mando, estuvo presente en La Paz una delegación de EEUU.

El miércoles, el presidente Arce, a tiempo de felicitar al nuevo Mandatario norteamericano, expresó su deseo de una “relación bilateral, saludable y sostenible con Estados Unidos”.

Es claro que retomar las relaciones con esa nación será conveniente para el país, porque se podrán abrir, por ejemplo, nuevos mercados para los productos bolivianos y también se accedería a tratados que, en su momento, fueron suspendidos y que esa decisión afectó considerablemente al sector productivo.

Biden apenas comienza a gobernar, pero las primeras señales de cambio están dadas. El jueves determinó, entre otras cosas, salvaguardar el programa DACA que protege de la deportación a más de 650.000 indocumentados que llegaron a EEUU cuando eran niños, conocidos como dreamers o soñadores. Asimismo, ordenó volver a contar a los inmigrantes indocumentados en el censo de población, que se realiza cada 10 años y que sirve para asignar fondos y representación política a esos más de 10 millones de personas de todo el mundo que están en esas condiciones.

Esas medidas, sin lugar a dudas, también beneficiarán a miles de bolivianos que dejaron el país en busca del sueño americano.

Con esas primeras acciones, el Presidente de EEUU está demostrando que tiene una vocación humanitaria y que no solo velará por los ciudadanos de ese país, sino que también se encargará de mejorar las condiciones de vida de todos los inmigrantes que aportan con su trabajo al engrandecimiento de EEUU.