Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 04 de abril de 2020
  • Actualizado 17:15

Bolivia, polarizada y violenta

Bolivia, polarizada y violenta

La rabia, el odio, la discriminación y, sobre todo, la violencia, se han apoderado en el país.

Lamentablemente, lo que se observa en las calles muestra a una Bolivia muy polarizada, en la que ni unos ni otros pretenden ceder ni un milímetro en su posición para la pacificación.

Cada uno cree tener la razón y el derecho de hacer respetar su voto. Son momentos muy tensos los que se viven y hacen prever una escalada de violencia. 

Si en la primera semana, luego de la realización de los comicios generales, hubo enfrentamientos, gasificaciones y destrozos, entre otros, esta, al parecer, será más dura.

La gente que se encuentra en las calles está decidida a todo. No nos referimos solo a aquella que demanda  ahora la salida del presidente Evo Morales y la realización de nuevas elecciones presidenciales, sino también a la que respalda al candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS), que desde ayer ha iniciado el bloqueo de vías que conectan a oriente y occidente del país, y mineros que han ingresado a La Paz haciendo detonar dinamitas, explosivos que, por ley,  están prohibidos de ser utilizados en cualquier manifestación social.

Así, será imposible encontrar una salida a la crisis que vive Bolivia a raíz del cuestionado accionar del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y los resultados que oficializó el viernes pasado, los mismos que dan como vencedor en primera vuelta al candidato del partido oficialista.

Cuando la mentada auditoría al proceso electoral  por denuncias de fraude,  que solicitó la Organización de Estados Americanos (OEA) y el TSE la aceptó, parecía ser la alternativa para apaciguar las protestas, esta prácticamente se diluyó, porque los grupos movilizados desde el pasado lunes 21  ya no buscan la segunda vuelta, sino la salida del actual Mandatario y la realización de nuevos comicios generales.

El Gobierno y los seguidores del MAS aparentemente no esperaban el surgimiento de esta nueva demanda, por lo que decidieron salir a las calles para defender su voto y, lo que ellos llaman, el proceso de cambio.

Lo más grave es que estas posiciones radicales están llevando al abismo al país y a una situación mucho más compleja, que podría derivar en personas detenidas, heridas e incluso muertas.

Es tiempo de que los líderes, incluido el Presidente, reflexionen sobre cada una de sus acciones y depongan actitudes violentas.

Los discursos deben bajar de tono para no exaltar más los ánimos, que de por sí ya están alterados.

Por otra parte, debe imperar la tolerancia y el respeto al otro. No podemos enfrentarnos entre bolivianos; sacar bates, palos o lanzar piedras para imponer por la fuerza la posición que cada uno tiene.

Asimismo, es importante reflexionar sobre el trabajo que vienen haciendo los medios de comunicación y, en particular, los periodistas.

En estos días de violencia, varios periodistas, incluidos de este medio de comunicación, han sido blanco de ataques, de un lado y de otro. En algunos casos se ha llegado al extremo de herirlos con piedras y gases.

La  labor de los medios y periodistas es informar a la población y reflejar todos los hechos. No son enemigos ni amigos de nadie, lo único que piden es que los dejen trabajar y cumplir su rol, como la Constitución Política del Estado dispone.