Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 19 de octubre de 2021
  • Actualizado 09:03

Bachillerato técnico, prioridad urgente

Bachillerato técnico, prioridad urgente

Estudiantes de la Unidad Educativa Simón Bolívar de Sacaba fabrican alcohol en gel, jaboncillo y aceites de eucalipto y molle, cuyas ventas han marchado viento en popa desde que la pandemia llegó al país.

Pero, al margen de las ventas que puedan tener estos emprendedores, lo realmente importante es que los estudiantes de este establecimiento educativo ponen en práctica la teoría que aprenden en las aulas, es decir, se preparan para hacer frente a la vida.

Si a los estudiantes de los colegios se les enseña solo la teoría, dejando en segundo plano la tan necesaria práctica, la educación que reciban estará incompleta y, por lo tanto, quienes se gradúen tendrán menos herramientas para defenderse en la vida cotidiana.

Por ese motivo, el Estado aprobó la implementación del bachillerato técnico, que debía ser aplicado gradualmente en todos los establecimientos educativos del país. Sin embargo, este programa ha quedado relegado a un documento, porque en los hechos se ha avanzado mucho menos de lo proyectado.

Un reportaje publicado por OPINIÓN en febrero de 2014 advertía que solo 5 de 426 colegios del área urbana del departamento de Cochabamba habían implementado, medianamente, el bachillerato técnico.

Esta situación no ha variado sustancialmente en los últimos seis años, debido especialmente a que los colegios no cuentan con el espacio suficiente para instalar los talleres y menos con los equipos necesarios para que los estudiantes realicen sus prácticas.

Incluso algunos institutos de enseñanza técnica superior no cuentan con las condiciones necesarias para los estudiantes que acuden a sus aulas. Ese es el caso, por ejemplo, del Instituto María Cristina de Colcapirhua, porque sus instalaciones están emplazadas en no más de 400 metros cuadrados, cuando requiere por lo menos 10 veces más de ese espacio para armar los talleres.

El pasado 13 de septiembre, el Ministerio de Educación se comprometió a “intensificar el trabajo con las diferentes direcciones de educación, para consolidar el Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo, que se convierta en el enlace entre la escuela y la vida cotidiana de la población boliviana”.

Esta es una buena noticia, pero que se debe implementar en el menor tiempo posible, para que todos los estudiantes tengan la posibilidad de obtener una carrera técnica, la de su preferencia, y de esa forma puedan tener una herramienta útil para enfrentar los desafíos que se les presenten en su vida cotidiana.

Por eso, el proyecto que iniciaron con éxito los emprendedores del colegio de Sacaba debe ser la punta de lanza para que otros sigan este buen ejemplo. 

Esta experiencia debe ser replicada en la universidad, donde se han ejecutado invaluables proyectos, pero ese es tema de otro análisis.

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