Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 29 de noviembre de 2020
  • Actualizado 08:50

Arce y el pedido a las FFAA y la Policía

Arce y el pedido a las FFAA y la Policía

El presidente Luis Arce Catacora cambió al Alto Mando de las Fuerzas Armadas y la Policía y les pidió que respeten la voluntad del pueblo, expresada en las urnas el 18 de octubre y que respalden a su gobierno.

Asimismo, les exhortó a trabajar para lograr la unidad de todos los bolivianos y para que recuperen la confianza de toda la población. También conminó a las nuevas autoridades que no permitan que las instituciones sean politizadas.

La posesión de las nuevas autoridades militares y policiales estuvo marcada por un “fuerte” discurso del Mandatario, quien de forma muy sutil reclamó a las dos instituciones por los hechos de 2019.

El 8 de noviembre del año pasado, los policías de Cochabamba se amotinaron en rechazo al gobierno del entonces presidente Evo Morales. La protesta policial se inició en la Llajta, pero se extendió a todo el país.

Dos días después, el 10 del mismo mes, el Alto Mando de las Fuerzas Armadas y de la Policía, en una conferencia conjunta, le “sugirieron” a Morales que renuncie al cargo para pacificar al país que estaba convulsionado, tras las denuncias de presunto fraude en las elecciones del 20 de octubre.

Las reflexiones y los pedidos hechos por el Presidente a las dos instituciones son llamativas, sobre todo, considerando que son las encargadas de velar por la seguridad interna, en el caso de la Policía, y por el resguardo del territorio en las zonas fronterizas, en el caso de las Fuerzas Armadas.

Es sabido que en los últimos años tanto la Policía como las Fuerzas Armadas ciertamente fueron politizadas. Pero no solo eso, también favorecieron a los uniformados que se alinearon al partido político en función de gobierno y no respetaron los méritos de oficiales que hicieron carrera  dentro de las instituciones.

Al parecer, ese tipo de situaciones quedarán en el pasado, al menos eso puso de manifiesto el Mandatario cuando dijo que la Policía boliviana está entrando en un nuevo ciclo para la reinstitucionalización, bajo tres ejes esenciales: disciplina, dignidad e institucionalidad. 

Respecto a las FFAA, el Jefe de Estado fue enfático en señalar que el gran reto de los nuevos comandantes  es “devolverle la institucionalidad y su lugar en la sociedad, que lamentablemente se utilizó equivocadamente. Hoy tenemos el desafío de que el pueblo boliviano vuelva a confiar en que las Fuerzas Armadas respetarán los procesos democráticos”.

Más allá del comportamiento que tuvieron algunos policías y militares en diferentes hechos, lo cierto es que ambas instituciones deben cumplir a cabalidad lo que manda la Constitución Política del Estado y otras leyes que fijan su rol.

Ambas instituciones deben estar al margen de la política y, a su vez, los gobernantes deben respetar la institucionalidad de cada una de ellas. Ahora es imprescindible el trabajo coordinado por el bien del país y no de intereses particulares.

Cumplimiento

Las Fuerzas Armadas y la Policía deben cumplir el rol que fija la Constitución Política del Estado.