Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 17 de agosto de 2022
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El arcaico sistema de fichas

El arcaico sistema de fichas

Es difícil entender por qué las personas que necesitan acceder a un servicio médico deben madrugar, sin importar si hace frío o llueve, para sacar una ficha que les permita acceder a un especialista en alguno de los seguros de salud.

Y lo peor es que las personas que llegan a las seis de la mañana (que es aún temprano) se encuentran con la desagradable noticia de que no hay fichas y lo único que les queda es volver al día siguiente, mucho más temprano, para que, si tienen suerte, lograr un espacio y ser atendidos por el especialista de turno.

Resulta difícil de creer que, tras un sinfín de compromisos públicos asumidos por las entidades de salud y otras instituciones de “modernizar” sus servicios, se siga recurriendo a esta arcaica práctica de repartir fichas en la madrugada, porque hay demasiada demanda, lo que obliga a las personas a llegar al centro de salud cada vez más temprano para ganar a los otros, como si se tratara de una competencia.

Niños pequeños en brazos de sus madres y ancianos con una variedad de problemas de salud deben hacer fila, exponiéndose a enfermar por el frío que arrecia estos días o contagiarse con el coronavirus al estar cerca de personas que pueden ser asintomáticas.

Para terminar con las tediosas filas, las entidades asumieron en más de una oportunidad el compromiso firme de “digitalizar” sus servicios, con el fin de eliminar el arcaico sistema de reparto de fichas, pero todo ha quedado en un discurso demagógico más. Las filas no solo persisten, sino que se incrementan cada día que pasa.

¿Cuán difícil es distribuir las fichas mediante un sistema digital que no implique grandes inversiones? ¿Acaso es mucho inconveniente entregar fichas para el día siguiente a las personas que no han logrado agarrar una pese a haber madrugado?

Al parecer, algunas entidades anquilosadas tienen la fijación de que las personas madruguen, se expongan a enfermar por el frío o sufrir asaltos cuando se trasladan desde sus hogares hasta donde deben recabar las fichas. No se entiende de otra manera la imposición de este sistema tan arcaico que no toma en cuenta el bienestar de los pacientes.

Algunas entidades bancarias son un ejemplo a seguir, porque los clientes no tienen la necesidad de acudir físicamente a sus sucursales, sino que pueden hacer casi todo desde sus hogares u oficinas. Así se evita congestionar un servicio, pero, sobre todo, se facilita la vida de las personas.

Definitivamente, el sistema de hacer filas para entregar una ficha debió quedar en el pasado hace varios años, por lo que las entidades que se encuentran rezagadas deben ponerse al día, a la par de incrementar su personal para atender más rápido y no programar las citas para uno o dos meses después. No es posible que se siga fomentando un sistema del siglo pasado.

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