Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de octubre de 2020
  • Actualizado 22:19

Árboles, víctimas de la indiferencia

Árboles, víctimas de la indiferencia

Cada primero de octubre se recuerda en el país el Día Nacional del Árbol para sensibilizar a los bolivianos sobre la importancia que tiene para salud y la vida cuidar las especies forestales.

Este año, como en los últimos tiempos, este día se “celebra” en medio de incendios en varias regiones del país, principalmente, en Santa Cruz. En lo que va de la gestión, se han quemado cerca de un millón de hectáreas de bosques.

En el caso de Cochabamba, los incendios  en el Parque Nacional Tunari, el principal pulmón de la ciudad, se reportan casi a diario. Mientras que en la ciudad cada día se tala al menos un árbol, según denuncia del colectivo No a la Tala de Árboles.

Las más afectadas son las especies forestales nativas como el molle, que, además, tiene una ley especial que protege, pero que casi nadie la cumple.

¿Qué está pasando con los árboles en Cochabamba que de la noche a la mañana desaparecen? ¿Las autoridades se están olvidando de que las especies forestales deben ser protegidas y preservadas? Lamentablemente, a diario se observa que personas inescrupulosas talan árboles para dar paso a construcciones, pero, lo más cuestionable es que, en muchos de los casos, lo hacen a vista y paciencia de las autoridades competentes que no hacen nada para frenar esas prácticas ilegales, pese a que existen leyes nacionales y normativas municipales que protegen los árboles y sancionan a los infractores, hasta con penas de cárcel.

Asimismo, algunas autoridades priorizan obras en desmedro de las especie arbóreas. Solo a modo de ejemplo podemos mencionar lo que está pasando en la construcción del corredor Quintanilla; el colectivo No a la Tala de Árboles y los vecinos de la OTB Recoleta señalan que, tras acceder a los planos modificados de la construcción, se prevé  que serían afectados unos 40 árboles de las avenidas Uyuni y Melchor Urquidi, y el Boulevard. Las especies afectadas serán molles, jacarandás, árboles de t’ipa, lluvia de oro y santa ritas.

Han pasado 65 años desde que se aprobó el Día del Árbol; fue instituído con el Decreto Supremo Nro. 4158, aprobado el 5 de septiembre de 1955 en el gobierno de Víctor Paz Estenssoro, pero, lamentablemente, las autoridades nacionales, departamentales y municipales de turno han hecho poco o nada para preservar las especies forestales.

Si bien los gobernantes deben implementar estrategias para cuidar los árboles, también es necesario que todos los ciudadanos se conviertan en vigilantes y coadyuven en la preservación.

Urge un trabajo conjunto, coordinado y sostenido; no basta con realizar algunas campañas aisladas que no dan resultados.

Es necesario entender que las especies forestales ayudan a limpian el aire, proporcionan oxígeno, refrescan las calles de la ciudad, ahorran agua y ayudan a prevenir la contaminación.