Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 13 de junio de 2021
  • Actualizado 04:52

Apoyo real a los innovadores

Apoyo real a los innovadores

Innovar productos ecológicos, de calidad y con precios competitivos con relación al mercado, además de fomentar la investigación científica, son algunas de las características de Mamut, un emprendimiento que trata de estar siempre a la vanguardia, haciendo conocer cada cierto tiempo nuevos materiales de construcción sostenibles.

Uno de los últimos productos que lanzó al mercado esta empresa, fruto de una minuciosa investigación en sus laboratorios, es el tachón de caucho, también conocido como “ojo de gato”, que sirve en las vías para reducir la velocidad de los vehículos en determinados lugares.

Los reductores de velocidad que se utilizan actualmente en el medio son importados, fabricados algunos de acero y otros de concreto, por lo que Mamut, en un esfuerzo por aportar a la economía circular de la región, logró fabricar los tachones de caucho, los cuales pueden ser utilizados por las alcaldías del país.

Mamut, así como ocurre también con otras empresas lideradas por emprendedores acuciosos, ha cumplido con creces su labor de investigación y fabricación de productos novedosos, a la vez que útiles. Ahora es el turno de las alcaldías y de quienes administran estas entidades públicas confiar en estos productos y adquirirlos para mejorar el sistema vial.

En más de una oportunidad se ha escuchado a las autoridades asegurar que aplauden los emprendimientos que trabajan en la creación de productos novedosos. Este apoyo es importante para los emprendedores, pero el mismo debe consolidarse con hechos y no solo con palabras que terminan casi siempre diluyéndose en el aire.

Aquí lo realmente importante es que los alcaldes de los diferentes municipios prueben este producto y, si sus características son adecuadas para ser utilizado como parte de las estructuras viales, procedan a comprar, de modo que ya no se tenga la necesidad de importación.

Mamut, según informó su gerente Manuel Laredo, ha enviado ya cotizaciones y las características de este nuevo producto y la empresa está a la espera de una respuesta para que, con pruebas, se pueda demostrar la calidad de estos reductores de velocidad.

Ahora la pelota está en la cancha de las autoridades municipales y estas tendrán que decidir, después de una evaluación pertinente, pero sin mucha demora, la adquisición de estos productos que son, además, amigables con el medioambiente.

Personas particulares, especialmente de condominios, han confiado en Mamut y adquirido sus productos para las vías internas o para sus parqueos. 

Pero seguramente, Mamut es solo una muestra de todo el potencial que existe en la región, porque hay muchos otros emprendedores que tienen ideas innovadoras y creativas, pero que requieren un apoyo real de las autoridades y no solo aplausos.

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