Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 02 de octubre de 2022
  • Actualizado 03:14

Apoyo efectivo y no solo guirnaldas

Apoyo efectivo y no solo guirnaldas

Tras consagrarse como el mejor jugador de ráquetbol del mundo, en México, el chuquisaqueño Conrrado Moscoso fue recibido como héroe, porque puso en alto el nombre del país, con esfuerzo y sacrificio personal. 

A su llegada a Bolivia, una comitiva de autoridades y entusiastas seguidores lo recibieron para aplaudir su hazaña y colgarle las tradicionales guirnaldas, como una forma de hacerle conocer su incondicional apoyo.

Sin embargo, más allá de estos reconocimientos, que son importantes, las autoridades deben brindar un apoyo más efectivo a los deportistas que representan al país en competencias internacionales, en algunos casos con resultados excelentes, porque logran medallas para Bolivia.

Un apoyo efectivo implica que se entregue a los deportistas bolivianos condiciones para que puedan entrenar, es decir, campos deportivos bien equipados y ayuda económica con el fin de que se preparen seis horas al día como mínimo, como se hace en otros países. Solo así se puede conseguir resultados halagadores, los primeros puestos en las competiciones internacionales.

Y una vez que el deportista está bien preparado para vencer en una justa lid a sus rivales circunstanciales, debe también recibir el apoyo para viajar sin contratiempos, además de contar con la indumentaria deportiva y la logística necesaria para que se enfoque con prioridad en la competencia.

Eso es lo mínimo que se puede hacer para encaminar a los deportistas de élite. Lo que sucede actualmente es que, tras colocar las guirnaldas, tomarse las fotografías de rigor y regalar vítores a los deportistas que han conseguido medallas para el país, las autoridades desaparecen hasta que alguien más obtenga otro galardón que sirva para un acto de agasajo.

En los últimos años, deportistas de la disciplina del ráquetbol han optado por representar a otros países en competencias internacionales, debido a la falta de apoyo en Bolivia, aceptando el ofrecimiento de otros gobiernos de entregarles la logística necesaria para entrenar.

La falta de apoyo es un talón de Aquiles en el deporte, pero también en otros campos como el académico o el científico. Se deja huérfanos a quienes contribuyen con su trabajo, porque no se lo valora en su justa dimensión. Aquí se hace patente la sentencia “nadie es profeta en su tierra”, porque el que quiere sobresalir debe salir afuera para ser valorado.

En los últimos años, el Gobierno, así como las gobernaciones y las alcaldías entregan reconocimientos económicos a los deportistas que logran medallas para el país, pero aún es insuficiente, se los debe apoyar con más determinación, porque ellos demuestran que los bolivianos podemos, también, ser los mejores del mundo.

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