Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de febrero de 2024
  • Actualizado 14:17

¿Apología del narcotráfico?

¿Apología del narcotráfico?

La entrevista exclusiva que un canal uruguayo “logró” con uno de los narcotraficantes más buscados del continente no reveló nuevos datos sobre lo que ya dijo esta persona tras haber huido de la Policía, en Santa Cruz, minutos antes de ejecutarse una operación para detenerlo.

Sebastián Marset, narcotraficante uruguayo, ratificó al programa Santo y Seña del canal 4 de Uruguay que huyó ´a tiempo´ porque recibió una alerta sobre el operativo para su captura, realizado el pasado 29 de julio, y negó haber ordenado el secuestro de policías en Santa Cruz.

Por lo demás, Marset aprovechó la entrevista para lanzar una artillería de acusaciones contra el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, y la Policía Boliviana, asegurando que esta autoridad y la institución del orden están envueltas en un manto de corrupción.

Afirmó, como argumento, que de los 400 mil dólares que las autoridades bolivianas incautaron en una de sus propiedades, se quedaron con 300 mil, porque, según él, solo ofrecieron 100 mil por su captura.

Marset esquivó varias preguntas de la periodista uruguaya y solo atinó (o tal vez era su libreto) a responder que la verdad la debía contar el ministro Eduardo del Castillo. Sin embargo, pese a las pocas revelaciones que hizo en esta entrevista el narcotraficante uruguayo, las reacciones en favor y en contra no se hicieron esperar.

El ministro Del Castillo y el Alto Mando policial desvirtuaron las declaraciones de Marset y cuestionaron que este canal uruguayo diera cobertura a uno de los narcotraficantes más buscados de la región.

Por su parte, legisladores del ala “evista” y de la oposición aprovecharon para retomar el pedido de destitución del Ministro de Gobierno y en las redes sociales las opiniones en torno a las declaraciones de Marset están divididas.

Algunos usuarios de las redes sociales aseguran que no es un secreto que en Bolivia hay corrupción, mientras que otros afirman que sería un craso error creer en un narcotraficante.

Antes de emitirse la entrevista, el canal 4 de Uruguay enfatizó que una de las condiciones para realizar la misma fue que la periodista podía preguntar de todo, sin restricción alguna, pero usuarios de las redes sociales, y autoridades bolivianas, consideran que solo fue una pantomima en la que Marset aprovechó para decir lo que deseaba, porque al frente tenía una periodista poco incisiva.

Mientras Marset sigue enviando audios en los que acusa a las autoridades de Bolivia, o dando entrevistas exclusivas, las fuerzas policiales de al menos tres países no pueden ubicarlo para proceder a su captura. Una hipótesis es que sí se conoce la ubicación de Marset, pero que el narcotraficante cuenta con padrinos poderosos que lo protegen a cambio de millones de dólares.

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