Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de octubre de 2020
  • Actualizado 21:41

Áñez, las encuestas y su declinación

Áñez, las encuestas y su declinación

Jeanine Áñez asumió la presidencia de Bolivia el 12 de noviembre de 2019, tras una profunda crisis social, económica y política, desatada por las elecciones fraudulentas del 20 de octubre y la renuncia del expresidente Evo Morales. 

Le tocó un tiempo muy complicado y difícil, sin embargo, pese a no tener bancada en la Asamblea Plurinacional recibió el respaldo de la fuerza mayoritaria, el Movimiento Al Socialismo (MAS), para aprobar algunas normativas que permitieron viabilizar el país, al menos en esos momentos. Sin embargo, las cosas se complicaron cuando el 24 de enero de este año, pese a que en más de una oportunidad afirmó que no tenía pretensiones presidenciables, la Mandataria anunció su candidatura por la alianza Juntos para los comicios generales que se realizarán el 18 de octubre.

Desde ese momento, el panorama cambió radicalmente, porque Áñez se convirtió en Presidenta - candidata. Muchos políticos y ciudadanos de a pie cuestionaron esa determinación y, pese a que en muchas ocasiones le pidieron que decline su postulación, no lo hizo.

Las encuestas no le fueron favorables desde el primer momento, pero, pese a esa situación, decidió sostener su candidatura. Sin embargo, el jueves sorprendió a todos cuando anunció su retiro de la contienda electoral a casi un mes de su realización.

Áñez argumentó que se bajaba de los comicios "para ayudar a la victoria de los que no queremos la dictadura y lo hago en homenaje a la lucha que ha sostenido el pueblo boliviano para que se vaya por siempre la dictadura".

Esa fue una de las razones principales que esgrimió la Presidenta al anunciar su retiro del proceso. Sin embargo, todo parece indicar que el detonante para asumir esa determinación fueron las últimas encuestas que reflejaban una fuerte caída en la preferencia de los electores.

Es bueno mencionar que el 20 de julio, una encuesta de Ipsos para RTP a nivel urbano la colocaba en tercer lugar con el 12% de preferencia, por debajo de Luis Arce (MAS) y Carlos Mesa de Comunidad Ciudadana que tenían el 26%.

En un sondeo del 18 de agosto, elaborado por otra empresa, la Presidenta mantenía el 12% y el tercer lugar. La encuesta del 6 de septiembre ya determinó un primer bajón, porque solo le daba un 10.4% del voto de los ciudadanos, aunque se mantenía en el mismo puesto.

El último sondeo del 16 de septiembre, realizado por la Fundación Jubileo en las zonas urbana y rural, colocaba a la Mandataria en el cuarto lugar con apenas el 7.7%; el candidato de Creemos, Luis Fernando Camacho, le arrebató el tercer lugar.

Los presuntos hechos de corrupción, algunas acciones poco acertadas para atender las demandas de los bolivianos, sobre todo, en la lucha contra el coronavirus, las peleas constantes con los parlamentarios opositores y, principalmente, el uso del aparato del Estado para hacer campaña, parecen ser los factores que influyeron para que los electores den un revés a la postulación de Áñez.

Ahora que el tablero electoral se ha movido, la decisión final está en los más de 7.3 millones de electores habilitados por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), que con sabiduría sabrán elegir al mejor candidato o candidata, más allá de las futuras alianza que seguramente se darán estos días.