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  • Diario Digital | miércoles, 23 de junio de 2021
  • Actualizado 20:20

Ajustes necesarios en las clases virtuales

Ajustes necesarios en las clases virtuales

Aburrimiento, ansiedad, trastornos en el sueño y cambios repentinos en el comportamiento. Esos son algunos de los efectos que dejan en los niños las clases virtuales, principalmente por el exceso de tareas que imparten los maestros al finalizar la jornada escolar, según advirtieron dos psicólogas.

Los niños, que en su mayor parte se quedan con los abuelos o algún cuidador, porque los padres trabajan todo el día, no terminan por adaptarse a la modalidad de las clases virtuales, por lo que terminan con un elevado grado de ansiedad, al igual que las personas que se quedan a su cargo.

Adaptarse a las clases virtuales tomará todavía un tiempo prudente, por lo que, mientras eso ocurre, tanto maestros como padres deberán tener paciencia y utilizar las mejores estrategias para que los niños asimilen esta modalidad y aprovechen las enseñanzas que se imparten mediante las diferentes plataformas.

Si se recarga con tareas y exceso de información en las clases virtuales, los estudiantes, especialmente niños, se cansarán rápido y su rendimiento será bajo.

La psicóloga Cinthia Isabel Mariscal Gonzales advirtió, por ejemplo, que el exceso de tareas puede provocar en los niños resistencia a pasar clases e incluso trastornos alimenticios, por lo que se debe tomar con mucho cuidado este tema que incumbe a casi todas las familias.

La profesional recomendó que los maestros optimicen el proceso de enseñanza seleccionando lo imprescindible de las materias, es decir impartir calidad y no solo cantidad.

En esa misma dirección, la psicóloga Zulma Galván sugirió que se reduzca el número de materias a lo esencial, priorizando matemáticas, lenguaje y ciencias.

Otro aspecto que destacan las psicólogas, y que no se debe perder de vista porque es importante para el desarrollo de los niños, es la interacción que deben mantener con sus compañeros, un aspecto que se ha visto reducido por las clases virtuales.

Y si bien los estudiantes ya no pueden interactuar físicamente con sus compañeros en los recreos, lo pueden hacer de manera virtual, antes del inicio de las clases, como sucede en muchos casos, cuando los niños, por su propia iniciativa, empiezan a dialogar entre ellos, practicar algunos juegos y conocerse más.

Esta interacción mediante una plataforma digital no reemplazará al contacto que solía haber en las unidades educativas durante los recreos. Pero servirá para, de alguna manera, sustituir la falta de interacción y ayudará a los niños a hacer un poco más llevadero el proceso educativo mediante la modalidad de las clases virtuales.

Pero para eso se requiere del apoyo de padres, maestros y todos quienes están al cuidado de los estudiantes.

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