Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 15 de agosto de 2020
  • Actualizado 15:20

Aislamientos necesarios, pero aún falta coordinación

Aislamientos necesarios, pero aún falta coordinación
Bolivia convive con el coronavirus hace poco más de un mes. Los primeros dos casos se reportaron el 10 de marzo en Oruro y Santa Cruz y, desde ese momento, las autoridades del Gobierno transitorio, las gobernaciones y municipios están tratando de implementar acciones para frenar la propagación del virus.
Si bien el plan gubernamental para frenar la propagación del COVID – 19 está en plena vigencia, lamentablemente no tiene los resultados que todos los bolivianos esperan, en parte, porque es la misma ciudadanía la que no cumple a cabalidad con la cuarentena total y, pese a que está en riesgo, sale a las calles, mercados y otros espacios públicos sin ningún reparo. Es claro que las fuerzas armadas y policiales no pueden controlar todas las calles y avenidas de los nueve departamentos del país, eso es humanamente imposible, es por eso que se apela a la conciencia de todos para cumplir las restricciones.
Considerando que en los últimos días se han incrementado los casos positivos de coronavirus en algunos lugares, autoridades municipales han decidido desmarcarse de las restricciones nacionales y aplicar en sus jurisdicciones acciones mucho más radicales. Es el caso de Punata, en el Valle Alto, y Quillacollo, en el Valle Bajo.
La Perla del Valle de Cochabamba, luego de conocerse la muerte de un ciudadano del lugar por el virus, el lunes, determinó aplicar un aislamiento total por 15 días, medida que está en plena vigencia. Las entidades financieras, mercados, tiendas de barrio y supermercados permanecen cerrados y bajo estricta vigilancia de policías y militares. Pero no solo eso, cerraron los accesos a las vías con montículos de tierra. Ningún ciudadano puede salir de su casa, salvo que sea por una emergencia.
Quillacollo, donde se han reportado casos positivos, también se desmarca y, desde este sábado, aplica un plan de aislamiento total con cierre de mercados, bancos, tiendas de barrio. También reforzará el control con policías y militares.
Es evidente que la cuarentena total ordenada por el Gobierno no está dando los resultados esperados, por lo que estos municipios cochabambinos, amparados en lo que señala la Ley de Municipalidades, aprobaron normativas para endurecer las restricciones y, de esa forma, evitar que sus habitantes corran el riesgo de contraer el coronavirus.
Es seguro que con el paso de los días y el incremento de casos, si el Gobierno central no toma otras acciones complementarias para que se cumpla la cuarentena total, algunas alcaldías del país se verán obligadas a tomar acciones aisladas.
En este momento, es preciso una acción conjunta y coordinada, en la que todas las autoridades asuman responsabilidad plena, pero además sean rigurosas en el cumplimiento de las normativas que han emitido. Está bien que los municipios asuman medidas, pero, insistimos, estas deben ser coordinadas con el Gobierno central y las gobernaciones para alcanzar un resultado exitoso.