Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 17 de mayo de 2022
  • Actualizado 23:03

2022: ¿año de la reactivación económica?

2022: ¿año de la reactivación económica?

Un estudio realizado sobre la economía de los hogares bolivianos, mediante encuestas telefónicas, reveló que las familias en el país “no han mostrado signos de recuperación en 2021. Los ingresos de las familias bajaron hasta un 60% (…), pese a los subsidios”, según una nota publicada en un medio paceño.

Esta reducción en los ingresos de las familias tiene como principal causa la irrupción del coronavirus en marzo de 2020 y que sigue aquejando al país y al mundo entero, con las secuelas de miles de enfermos y fallecidos.

La economía, que se ha debilitado en los últimos meses, necesita una reactivación urgente para lo cual el gobierno boliviano anunció proyectos como la industrialización de los recursos naturales con el fin de duplicar o triplicar los ingresos que se obtienen por las materias primas que se explotan en el territorio nacional.

Pero, además de incrementar los ingresos por la materia prima, mediante el valor agregado, se requiere la reactivación económica a través de las miles de empresas productivas que hay en el país, para lo cual se requiere trabajo y evitar, en lo posible, huelgas, paros, bloqueos u otras medidas de presión innecesarias.

Solo con trabajo denodado se podrá reactivar, primero, el aparato productivo interno del país y luego pensar en incrementar las exportaciones a países a los que se envían productos tradicionales y no tradicionales, para después ganar nuevos nichos de mercado.

Otro aspecto que se ha debilitado a causa de la pandemia es la generación de nuevas fuentes de empleo, al contrario, en muchas empresas se despidió a trabajadores antiguos por la baja en la venta de lo que se produce.

En ese punto, habrá que insistir en que la población debe preferir, en lo posible, la compra de productos nacionales, porque de ese modo se estará fortaleciendo la industria nacional y así se podrá mantener, y en su caso incrementar el número de puestos de trabajo.

Y si los ingresos han disminuido en las familias bolivianas es por dos motivos fundamentales, porque algunos miembros han perdido sus fuentes laborales o porque han visto reducidos sus salarios hasta el mínimo. 

Una alternativa al desempleo es el emprendimiento propio, es decir, que cada persona genere su empleo, pero en muchos casos se trata de fuentes laborales sin acceso al seguro de salud, sin aportes para la jubilación y sin la posibilidad de ahorrar para emergencias futuras.

En pasados días, el presidente Luis Arce afirmó que este año la economía del país crecerá en más del 5%, lo que es una noticia alentadora, pero siempre y cuando este crecimiento se refleje en el bolsillo de cada hogar, es decir, que las familias puedan garantizar el alimento diario, la vestimenta, la salud y los estudios de sus hijos.

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