Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de octubre de 2020
  • Actualizado 21:49

10% para salud, un pedido que crece

10% para salud, un pedido que crece

 La llegada del coronavirus al país, el 10 de marzo del presente año, desnudó una realidad que todos sabían, pero que ninguna autoridad en función de gobierno hizo algo para revertir esa situación.

La pandemia sorprendió a Bolivia sin infraestructura necesaria para enfrentar una enfermedad tan letal. Tampoco tenemos insumos y mucho menos la cantidad suficiente y preparada de profesionales contratados para hacerle frente a un virus de esa magnitud. Tenía que llegar el coronavirus para poner sobre el tapete la necesidad de invertir más en salud.

Hace años, el sacerdote Mateo Bautista inició una campaña para que los gobernantes invirtieran el 10% del presupuesto general para esa área, sin embargo, ninguno de los gobiernos lo hicieron.

Ahora, cuando la COVID - 19 hizo estragos en el país y se vio que falta mucho para potenciar el sector salud y, de esa forma, garantizar una atención adecuada a los millones de bolivianos que lo necesitan, la presidenta Jeanine Áñez anunció que se destinará el 10% del presupuesto de la gestión 2021 para ese sector.

Desde hace varios días, un grupo de médicos afiliados al Sindicato de Ramas Médicas en Salud (Sirmes) están en huelga de hambre en La Paz, demandan el 10% del presupuesto del Estado; también piden al Gobierno pagar la deuda del Seguro Único de Salud (SUS), ser incluidos en la Ley del Trabajo y garantías laborales.

La medida de protesta, que se inició en la sede de Gobierno, con el paso de los días va sumando apoyo de colegas del resto del país y de varios sectores, incluso de amas de casa que a diario visitan  a los huelguistas para respaldarlos y apoyarlos.

El gestor del 10% para salud, el sacerdote Bautista, desde Perú se plegó al ayuno y oración para que se consolide esa propuesta que, ahora, tiene respaldo de la Mandataria, pero que necesita una normativa aprobada por la Asamblea Legislativa para que se autorice ese cambio presupuestario.

Si bien la intención de la Presidenta es positiva al anunciar ese incremento para salud en el presupuesto del 2021, será el nuevo Gobierno, que será elegido en los comicios del 18 de octubre, quien decida incrementar, mantener o disminuir la partida económica para salud, ya que Áñez terminará su gestión en noviembre o diciembre, dependiendo si hay balotaje o no.

Ahora, en plena campaña, los candidatos de los siete frentes en carrera electoral han dado un giro a sus propuestas y también aseguran que priorizarán el tema de salud, pero, no dan a conocer de forma clara y precisa lo que harán para potenciar.

Es momento de que la salud, que ha sido dejada de lado siempre por todos los gobernantes, sea considerada como una prioridad, ya que no se puede seguir poniendo en riesgo a millones de familias que tienen que peregrinar y hasta pasar un vía crucis para buscar ayuda profesional para aliviar sus dolencias.