Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 24 de junio de 2021
  • Actualizado 18:03

Vacunados

Circula por las redes un meme que dice: “parece que por este camino llegamos a fin de mes con más aprehendidos que vacunados”. Reactivamente, inicialmente, provoca risa, sin embargo, sabemos que los seres humanos solemos usar el humor para reflejar la angustia o preocupación y, en este caso, es por el panorama en el inmediato futuro.

Las vacunas de la COVID - no importando cual fuere- están generando dinámicas de segregación (pasaporte verde en Europa, países ricos con el 16% de la población mundial que compran más de la mitad de las vacunas, turismo de vacunación), recocinados de corrupción (vacunación de vips en Latinoamérica, vacunas fake) y los delitos comunes (robo de vacunas, mafias monopolizando canales de distribución, transnacionales que hacen negocios con la venta).

Estar o no vacunado hoy, confiere un ejercicio ciudadano diferencial. Por eso en las redes es frecuente compartir el momento con una fotografía, como todos los grandes momentos. Como en ningún otro caso -cuando de vacunas se trata- tienes además el adicional de ser diferente vacunarse con la rusa o con la china que con las gringas. En ningún caso tenemos certeza de las “consecuencias”, pero confiamos más en una u otra.

Don Percy se cuestiona mucho el ser de la generación privilegiada que recibe primero la vacuna. Cuando conversamos al respecto suele decir “yo cedo mi lugar como persona mayor de 65 años a mi hijo o a los muchachos, a los más jóvenes”. Indonesia inusualmente vacuna primero personal de salud y luego a trabajadores entre 18 y 59 años, apuntando a los que propagan el virus.

El razonamiento dentro de la estrategia de vacunar primero a las personas mayores, radica en que la tasa de mortalidad es seis veces superior en pacientes mayores de 80 años, es decir, así se puede reducir la mortalidad. 

Sabemos que la sola vacunación no elimina el problema. Varios países están viviendo las consecuencias de la población vacunada que cree que ya se libró del asunto y ahora viven el surgimiento de nuevas cepas y de la multiplicación inusual de casos.  

Espero no tengamos más aprehendidos que vacunados. Ojalá el gobierno sea tan eficiente en apresurar la vacunación -que apenas llega hoy al 1%- como lo es ahora en la detención de sus enemigos políticos.

SERENDIPIA

DINO PALACIOS

Doctorante en Ciencias Políticas  y Jurídica

[email protected]

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