Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 24 de junio de 2021
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Rápidos y furiosos

Rápidos y furiosos

Este es el relato de lo ocurrido uno de estos días de elecciones, para el caso no importa la fecha, pues hemos tenido demasiados ultimamente, que según nuestras “tradiciones y costumbres” aún se realiza en domingo con suspensión de actividades, restricciones en la circulación y auto de buen gobierno. Para muchos ciudadanos es casi como un “día del peatón”con todas sus particularidades.

Por la calle un papá camina con un niño pequeño en brazos mientras una niña da sus primeros “pasos” en una bicicleta.  Aunque se mantienen casi pegados a la acera son permanentemente bocineados por los “rápidos y furiosos” del día.  El joven está visiblemente molesto, grita cada que uno de esos pasa, pero solo les ve “el polvo”.

En otro punto de la ciudad, un grupo de ciclistas aprovecha que en teoría no hay vehículos y sube una empinada avenida.  La sensación que tienen es que se han convertido en el objetivo de los “rápidos y furiosos” que se acercan peligrosamente para tocarles bocina o solo para hacerlos asustar.  

El TSE y los tribunales departamentales son los responsables de emitir los permisos de circulación. Los criterios que los guían para ello, probablemente sean los idóneos; sin embargo, como lamentablemente está instituido en nuestro medio, al final aparece también ”la muñeca”, las influencias y los truchos. El camino corto, el del “vivo” es extensivo a cualquier ámbito social y en cualquier momento.

Las calles de los domingos electorales se llenan de vehículos con autorización de circulación, de los cuales una gran parte, no la totalidad ciertamente, se consideran dueños y señores de las calles e imprimen altas velocidades poniéndose en riesgo y poniendo en riesgo a la ciudadanía. Como en las caricaturas, de ciudadanos normales al subirse a un vehículo con “permiso “ se convierten en fieras que juegan a ser pilotos de carrera.

Lo que ignoran estos conductores de vehículos -y parece que las autoridades encargadas también- es que la velocidad máxima de circulación en el radio urbano, según nuestro Reglamento del Código de Tránsito, es  “20 kms por hora en calles donde la circulación de peatones y vehículos es intensa” y que un papelito en el parabrisas no los libera de la responsabilidad de cumplirla.

SERENDIPIA 

DINO PALACIOS

Doctorante en Ciencias Políticas  y Jurídica

[email protected]

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