Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 13 de agosto de 2022
  • Actualizado 15:29

La homogeneización de productos/servicios, la saturación de oferta, la aceleración del consumo y los cambios cualitativos en los públicos son signos de los cambios más significativos producidos en los últimos años en la relación de las empresas con los clientes. Por eso, afirman algunos especialistas que la vieja consigna “del cliente siempre tiene la razón” ya es insuficiente. Las empresas han cambiado su estatus, no establecen solo una relación comercial, sino es social. Los sujetos de consumo son sujetos de opinión y en esa medida todo lo que hace la empresa comunica.

Y todo esto, ¿por qué lo planteo ahora? Resulta que cuando un individuo trata de acceder a un servicio, todo lo que hace esa empresa en relación al individuo son señales de esa relación. 

La semana pasada ingresé a una cafetería. Después de acercarme al mostrador para pedir un café,  vi cómo el funcionario de caja, en lugar de saludarme y atender mi pedido, se dio la vuelta y se fue a la  cocina ignorándome por completo. Lo apenas natural es que un posible cliente como yo mande a rodar a la cafetería y trate de no volver nunca.

Inmediatamente después levanto la mano para tomar un radiotaxi. El vehículo se detiene; para evitar engaños y extorsiones, le pregunto al conductor cuánto cuesta llegar al mercado X. El conductor me mira “escaneándome” de arriba a abajo y luego muy suelto de cuerpo me dice: “Lo siento no puedo llevarlo, tengo restricción”. Varado en medio de la calle, rápido miro su placa y la asocio al día. Me doy cuenta de que ha intentado engañarme.  No sería grave, si fuera un hecho aislado. 

Corolario. Una empresa de servicio de primera necesidad, corta el servicio “por exceso de pago” justo el viernes a las 16:00. Llego a casa a las 17:00 y trato de pagar por su plataforma de internet y no tienen el servicio habilitado. Corro a una agencia financiera que funcione a esa hora pago el servicio y espero. Cuando llega la noche y no ocurre nada, llamo a la empresa. Me indican que la norma establece que tienen 24 horas para restablecer el servicio. Espero, pacientemente las 24 horas  y como a las 5 llamadas realizadas me rindo a mi olvido y su castigo.  El lunes temprano voy personalmente a la empresa. Otra vez la respuesta de las 24, sumo y le digo que ya pasaron como 72.  Desenlace: te reconectan el lunes en la tarde. Ni a quien quejarse.

SERENDIPIA

DINO PALACIOS

Ciudadano

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