Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 28 de mayo de 2024
  • Actualizado 23:32

Héroes y antihéroes

Héroes y antihéroes

Me siento más cómodo con el desarrollo de los antihéroes en comparación con los héroes, debido a su complejidad y su cercanía con la realidad humana y la vida cotidiana. Los héroes, representados como el "gran hombre" o el "salvador de la humanidad", parecen estar más asociados en la actualidad con cómics o películas de los Avengers. Reconozco que los antihéroes pueden llevar a cabo acciones heroicas de manera poco convencional o sin seguir los patrones tradicionales de un héroe.

Sin embargo, la configuración del simbolismo asociado al héroe o antihéroe en un entorno específico plantea valores y antivalores que no pueden ni deben ser ignorados, como horizontes. En esto no puede haber medias tintas, existen valores y antivalores. Considerar la educación como algo prescindible y susceptible al soborno, incluso de formas inusuales, es criticable. Desestimar una profesión como innecesaria o fútil puede ser un error. No me estoy refiriendo a figuras como Steve Jobs, Zuckerberg o Spielberg, quienes alcanzaron el éxito sin necesidad de títulos académicos; estoy hablando de nosotros, las personas comunes.

Cuando era niño, Carlos Aragones y Ovidio Messa eran nuestros ídolos en la cancha de fútbol. Luego, gracias a Xavier Azkargorta, entendimos que el fútbol no era solo cosa de patadas, sino que también debíamos sentirnos y ser victoriosos. Pero en ningún caso se nos ocurría la posibilidad de que la mafia y el narcotráfico mancharan la pelota comprando árbitros y resultados.

Es al menos preocupante el panorama cuando nuestras generaciones jóvenes privilegian, por ejemplo en Netflix, las series de narcos, mafiosos y drogas vinculadas a Pablo Escobar, Rosario Tijeras, el Chapo y derivados como referencias simbólicas de admiración. Seguro que por eso, la oferta de esos productos o similares crece y crece, y seguro por eso muchos piensan que unos dólares del narco le vendrían bien a la economía del país.

No se trata de pensar que son Robin Hood modernos, no le roban al malvado rico para darle al pobre, nos roban a todos, nos quitan a generaciones enteras. Creo que no llegan ni a antihéroes. No debemos perdernos, no podemos, no son héroes y no tienen valores. Como no los tiene el futbolista tramposo o el que hace su fortuna a nombre de los pobres.

SERENDIPIA  

DINO PALACIOS

Filósofo

[email protected]