Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 24 de junio de 2022
  • Actualizado 22:01

¿Y dónde está la Policía?

¿Y dónde está la Policía?

Donde debería estar, no está.  Es decir, en las calles controlando el tráfico, no hay policías. En los barrios protegiendo la seguridad ciudadana, defendiendo a mujeres, niños y niñas, tampoco. Evitando trifulcas callejeras, janiwa policía. En las fronteras controlando el narcotráfico o el contrabando manam kanchu policía. Desbloqueando ciudades,  rehenes de  “dirigentes”, como es su tarea, tampoco.

Los periódicos dan algunas pistas: “Cinco policías y dos civiles son detenidos por traslado de droga de Viru Viru a España”, “…encarcelan a ocho policías antidroga por la "desaparición" de 800 kilogramos de cocaína”, “Hay al menos 81 procesos contra 182 policías por corrupción y narcotráfico”, “Policía boliviana involucrada en robo de autos en Chile”, “Ex jefes antidroga están presos en los EEUU”. Y así la lista sigue con abusos en cárceles, extorsión, corrupción y un largo etcétera.

Yo solo veo policías entrada la noche realizando redadas, loable labor si el propósito fuera proteger a la ciudadanía. Entiendo que por el contrario, se ha convertido en una forma más de generar recursos “extras”. Una detención por sospecha de conducción con bebidas alcohólicas llegaría a costar entre 2.500 y 2.700 bolivianos; por supuesto, sin papeleta valorada ni depósito en cuentas bancarias de la institución.

Sería desacertado considerar a todos los policías como corruptos, narcotraficantes, ladrones y demás. Sin duda hay alguno honesto, que cree en la institución y en su profesión. Hay los que protegen a los ciudadanos, que hacen guardias nocturnas y trabajan feriados de sol a sol y los que rechazan cualquier intento de soborno y colaboran a los más desvalidos. Debe haber de los que la creen en la institución del orden y actúan en consecuencia.  Lo triste y peligroso son los que hacen ver a la Policía como una organización delincuencial.

La situación de la Policía, así como la de la justicia son solo señales de un estado de descomposición profundo. Y ojo tampoco algunos miembros de las FFAA pueden escupir al cielo; ni los bolivianos que sobornan, ni los que corrompen.  Ni los que rompen reglas de tránsito, ni los que roban, violan y matan. Ni los que enseñan a sus hijos que un buen negocio es el contrabando. No necesitaríamos policías sin esos buenos bolivianos.

SERENDIPIA

DINO PALACIOS

Ciudadano

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