Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 26 de septiembre de 2021
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Sajarov para Jeanine

Sajarov para Jeanine

Por estirpe Andrés Sajarov fue un genio en física; su patria, la extinta URSS, reconoció su valía  encomendándole la investigación nuclear en su más alto nivel, para ello le concedió privilegios que la población rusa ni soñaba que existían. Llenó su pecho de medallas y condecoraciones, hasta el nefasto día que se le ocurrió afirmar al genio, que el mal uso de la energía nuclear acarrearía a la humanidad grandes e irreversibles males, proponiendo en consecuencia que las potencias todas asuman al unísono el “ desarme nuclear, la coexistencia pacífica y la libertad de pensamiento” como única  garantía de viabilidad para un futuro universal. Devino la persecución y la pérdida de todos los honores concedidos y el destierro en el seno mismo de su patria.

El mundo libre le otorgó el premio Nobel de la Paz en 1975, sin que los autócratas permitieran su asistencia a la ceremonia oficial. En mérito a esta rebeldía, la Unión Europea instauró, en 1988, el Premio a la Libertad de Conciencia con el nombre del ilustre físico, habiendo sido acreedores  a tal distinción, entre otros: Nelson Mandela, Alexander Dubec, el periódico español Basta Ya, que se opuso al crimen organizado de ETA , la pakistaní Malala Yousafzai, las Abuelas de la Plaza de Mayo y muchos más heróicos luchadores de la libertad.

En estos días, un grupo del Parlamento Europeo propone a la expresidenta constitucional de Bolivia Dra. Áñez como la próxima galardonada con el añadido, expresado por el parlamentario proponente, que el presidente Arce no atiende las resoluciones de ese organismo para la exmandataria y asegurarle el debido proceso. Invade al sentimiento general el merecimiento de tal nominación, máxime aún cuando en el transcurso de los días recrudece la injusticia y la ilegalidad contra una persona que dio cumplimiento estricto a su mandato provisorio, convocando y posibilitando la realización de elecciones democráticas, y gobernó sometida y al amparo de la Constitución Política del Estado, mientras que los terroristas, desde el exilio dorado, instruían incendiar el país todo, exactamente como lo hacen actualmente sus adláteres paramilitares del masismo: Wila Lluch’us, que el ministro Del Castillo declara su inexistencia, mientras que sus componentes lo desmienten por  doquier.

TEXTUAL

"CUCHO" JORDÁN Q.

Abogado, docente e  historiador del Derecho

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