Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 03 de julio de 2022
  • Actualizado 00:25

El Quijote y el miedo

El Quijote y el miedo

Pintada en una de las paredes de mi escritorio, se halla una réplica del Quijote y los Perros. En algún momento le comenté esta violación a los derechos de autor a Don Walter, éste, con parsimonia propia del genio, me dijo que el terror político no requería de obras auténticas para combatirlas, cualquier imagen que nos remita a la recuperación de la memoria sobre los años infaustos era lo fundamental y válido.

Mi Quijote pirateado, muestra al hombre de la Mancha de rodillas en la celda carcelaria, engrilladas las manos, la mirada puesta en algún punto que permite el ingreso de  luz: la esperanza de la libertad. Se lo ve dolido, no rendido y menos aún desesperado, quizás rememorando lo que siglos antes Don Miguel de Cervantes y Saavedra puso en sus labios: lucho contra el miedo del tirano, la injusticia que se presenta disfrazada de justicia y se limita a defender intereses mezquinos y egoístas, lucho también contra la ignorancia, que no es otra que la palabrería embaucadora  que disfraza la verdad, la tergiversa y la vacía de contenido veraz.

Rememoro que la historia es pródiga al referirse al temor que invade todos los instantes de quienes manejan los instrumentos del poder en forma totalitaria y absoluta, quienes, valiéndose de sus perros de guerra, pretenden destrozar a quienes son sus enemigos reales o imaginario. El crápula de turno tiene miedo ancestral, no es la aprensión del hombre prudente y de pensamiento sereno, asolado por los desatinos que la vida le depara; sino, la angustia patológica que lo persigue a cada instante, sin tregua ni respiro.

Los actos del tirano no son otra cosa que la siembra del terror sembrado de injusticias, manipulaciones y fraudes. Su cobardía, se recubre con megalomanía. El déspota se imagina inmortal, pero en su soledad  no deja de presentir que ronda la guadaña en todos los rincones. Cada día que transcurre vive su propio calvario.

Según demuestra la experiencia, cada pueblo es un Quijote dotado de los más puros ideales de libertad y de justicia, acallarlo es tarea insana de dementes de cuerpo y espíritu, ignorarlo, es la perdición para el todo poderoso de hoy.

TEXTUAL

"Cucho" Jordán Q.

Abogado, docente e  historiador del Derecho

[email protected]

Entrando en la página solicitada Saltar publicidad