Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 24 de junio de 2021
  • Actualizado 16:59

La procacidad del gobierno para establecer que en Bolivia se produjo un golpe de Estado que encumbró a la Sra. Janine Áñez como presidente de la república, no tiene límites ni trazas de morigerarse. Al contrario, días que transcurren, desvelan tramoyas mal montadas, conductas reprochables, inconsistencia en sus acusaciones, al extremo que parece que la divisa que se le atribuye a Goebbels: mentid, mentid que algo quedará; sea de propiedad exclusiva de MAS, sus dirigentes y  los acólitos rentados por el arca pública.

Esa actitud calificada, por un conocido político, como de cinismo inconcebible, comprende  las acciones pseudo legales que se esgrimen contra los supuestos autores del golpe, la concesión de amnistía a los verdaderos culpables del fraude y los hechos consecuentes a la renuncia de quienes manejaron el país a su arbitrio, patrocinaron el terrorismo y la confrontación desde el exilio y, hoy, esgrimen argumentaciones insostenibles para una supuesta justicia por los hechos políticos que con su voto en la Asamblea Legislativa la validaron sin observaciones; tal es el caso de la exdiputada Lidia Patty del partido de Morales, cuyas recurrentes contradicciones invalidan su denuncia.

Triste papel que su partido le obliga a jugar a la iniciadora de la demanda, que se ve forzada a sustentar lo dicho en un papel, redactado por la intelligenzzia oficial y se ve obligada a suscribirlo. Iguales consideraciones son válidas para fiscales y jueces  que, sometidos a las determinaciones del Ejecutivo, empañan la majestad de la justicia por la dádiva y el nombramiento, salvando, como es premioso reconocer, la dignidad de quienes no se prestan a un vil desempeño.

La procacidad a la que nos referimos no se halla instalada exclusivamente en funcionarios de tercer orden, ella deviene de las superiores esferas que, sin pudor, esgrimen y amplifican tanto en el ámbito nacional e internacional, tratando de encontrar en sus áulicos ideólogos del socialismo del siglo XXI, caja de resonancia que amplifique y revista de  veracidad sus mendaces afirmaciones.

TEXTUAL

"CUCHO" JORDÁN Q.

Abogado, docente e historiador del Derecho

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