Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 24 de junio de 2021
  • Actualizado 10:32

Antes del fin

Antes del fin

No es preciso poseer facultades adivinatorias ni entretejer cábalas para evidenciar que el país atraviesa serias dificultades en todos los ámbitos y órdenes. Esta situación de vehemente y constante conflicto ha sido  percibida por múltiples instituciones de cuya seriedad no puede dudarse, tal es el caso de la Iglesia Católica, la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia, agrupaciones de índole empresarial, gremios laborales, partidos políticos y, particularmente, organismos de carácter internacional , que frente a la espiral en la que nos hallamos sumidos, convocan al dialogo a todos los sectores a fin de plantear acuerdos sobre temas de interés común y superar el estado de polarización y enfrentamiento en la que nos hallamos sumergidos. Se invoca  que antes que los acontecimientos rebasen la actual situación y nos veamos navegando en una confrontación que nos sumerja a todos, se agoten todos los esfuerzos de dialogo para superar la crisis en la que nos hallamos inmersos.

Era de esperarse, que luego de las elecciones generales, en las cuales el comportamiento ciudadano fue notable, las tensiones propias de la contienda política iban a mitigarse, dando paso a una gestión que amaine los graves problemas que golpean al país. Tales anhelos se esfumaron cuando el gobierno priorizó la vendetta y la persecución  como acto fundamental de su gestión, recubriendo la misma con una judicialización, poseedora de todos los vicios e instrumentada por el Ejecutivo contra quienes fueron parte del anterior sistema.

La mecha de la discordia encendida por el gobierno, se amplifica por una serie  de acciones de sus partidarios en las cuales no se percibe un sentido democrático de respeto los derechos humanos, la Constitución y la normativa vigente, sino que,  conculca toda la legalidad, la avasalla sin límite. Ese accionar parece responder a una planificación gestada exteriormente; resultando sintomático que el líder del partido oficialista, posea una guardia seguridad personal, integrada por comandos de la dictadura venezolana;  o que encuentre en aliados voces de resonancia donde se amplifique un supuesto golpe de estado, como el viaje innecesario a México del presidente Arce y el show montado por AMLO.

El libertador José de San Martin dejó una frase imperecedera, cuya vigencia no pierde actualidad: “Cuando la patria está en peligro todo está permitido, excepto no defenderla”. Esta es una buena oportunidad para recordar este mensaje y establecer el diálogo como principal medio de la defensa nacional.

TEXTUAL

"CUCHO" JORDÁN Q.

Abogado, docente e  historiador del Derecho

[email protected]

Entrando en la página solicitada Saltar publicidad