Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 04 de agosto de 2021
  • Actualizado 06:27

Llegó para quedarse

Llegó para quedarse

Hace poco, un amigo me hizo este comentario: “cuando pase esto de la pandemia, algunas empresas ahorrarán en tecnología”. Supongo que este comentario se dio poniendo la mirada en ese factor “económico” que demanda la incorporación de herramientas tecnológicas en una determinada dinámica.

No dudo que para muchas organizaciones esto será así, es decir, cuando volvamos a una “normalidad”, seguramente, ahorrarán en esas inversiones que le dieron sostenibilidad a su lógica de negocios en tiempos de pandemia y volverán a las dinámicas tradicionales. Entiendo que eso puede ser una reacción muy natural, pero, ¿será atinada esta reacción? Esta disrupción a la que nos enfrentamos hace más de un año, forzó a las personas e instituciones a “reinventarse”, a volver a pensar fuera de la caja, a borrar y rehacer, incluso, a buscar una forma de subsistir.

En este camino se encontraron con un gran aliado, la tecnología; desde la más básica y cotidiana hasta aquella que no sabían que existía pero que, con una buena inversión, se acomodaba perfectamente a todas sus necesidades. Lo que creo no se llegó a pensar o dimensionar, es el efecto que ocasionó la incorporación de las tecnologías en estas dinámicas y que esta “llegó para quedarse”. 

¿Por qué afirmar esto? Reuniones a través de videoconferencia, servicios de pedidos y entregas a domicilio a través de redes sociales, clases a través de plataformas educativas, canales digitales para transmisión de eventos, venta de entradas por internet, pagos a través de tarjetas de crédito, webinars, etc. Son algunos de los ejemplos más cotidianos, que se pueden mencionar y salieron a flote como alternativas para hacer sostenible algunas dinámicas.

Estas no demandaron el uso de tecnología nueva o muy costosa, sino un cambio en las formas tradicionales de uso e, indudablemente, inversión en tiempo de apropiación y aprendizaje.  Por otro lado, la adquisición de soluciones informáticas para la gestión y control administrativo y financiero, el mejoramiento de la infraestructura y conectividad al interior de las instituciones, la incorporación de herramientas de gestión de información, la adquisición de hardware y software para el trabajo en casa, capacitaciones especializadas en línea, etc.

Son algunos de los ejemplos que demandaron inversiones importantes de capital, pero que ahora les dan sostenibilidad a las organizaciones, sería un despropósito que den un paso atrás pues en muchos casos estos cambios se convirtieron en ventajas competitivas, en algunos rubros, generando no solamente nuevos nichos de mercado sino también competencias completamente nuevas y rentables. Indudablemente, la decisión está en cada uno (...).

CONSTRUIR COMUNIDAD

CRISTHIAN FABIÁN URIONA HERRERA

Coordinador UTSI – UCB “San Pablo”

[email protected]

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