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  • Diario Digital | domingo, 16 de junio de 2024
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Volar un DC3, anhelo de todo piloto

Volar un DC3, anhelo de todo piloto

Cuando un joven sueña con ser piloto y llegar a volar aeronaves como un 747/787/380/777 y por las cosas de la vida con los años lo logra, ahí oye a pilotos de la generación de los 60 hablar con nostalgia de haber volado un DC3 o un Curtis. Ese momento, el joven nacido en los 80 se da cuenta que algo importante le falta volar o ver un DC3, porque él es de la era de las turbinas.

El DC3 es una aeronave que en realidad empezó su historia con un DC1 y 2, mismos que se hicieron muy pocos para saltar al primer avión sofisticado de esa época. Existen varias historias y anécdotas de esta aeronave, una de ellas es que fue la clave para el éxito en la batalla en Normandía. Esta aeronave comenzó a fabricarse en 1935 y se puso al servicio el 17 diciembre de 1936. Hasta 1950 y con intervalos, se llegaron a fabricar un total de 16.079 unidades.  El DC3 operó con mucho éxito en el LAB. Llegaban de Norteamérica, vía Lima (Perú), a La Paz, Oruro, Cochabamba y Santa Cruz. También llegaban a algunos pueblos del oriente y aterrizaban en Corumbá, Brasil, cuatro veces a la semana; operaban como Pan American Grace.

Era la única conexión de Bolivia al mundo. Tuve la suerte de viajar con una beca del gobierno norteamericano y me tocó salir de La Paz en la tarde y hacer noche en Bogotá, y de ahí a Panamá. Dormimos en esta ciudad y de ahí salimos a las 6 de la mañana. Tras casi nueve horas de vuelo, con dos escalas para llegar a Washington, fue un viaje largo, pero increíble para esa época, en la que podíamos llegar en dos días a la capital de EEUU.

El DC3 fue desarrollado y fabricado por un grupo de ingenieros, encabezados por Arthur Raymond y su primer vuelo lo hizo el 17 de diciembre de 1936. Hoy, después de 87 años, sigue volando y prestando servicio en algunos países. A muchas de estas aeronaves las reacondicionaron y están prestando servicio en varios países. Dado el éxito de este avión para actividades militares, se convirtió en el C47, con una puerta lateral más grande y la velocidad de 380 kilómetros por hora, algo increíble para esa época. Estas aeronaves empezaron a operar con motores de 12 cilindros, con una potencia de 700 caballos de fuerza y fabricados por Prat Wing, y posteriormente por Rolls Royce.

El combustible era gasolina de 120 octanos. Su tripulación era de 3 en cabina, 2 pilotos y 1 ingeniero de vuelo. Esta es parte de la historia de esta aeronave Douglas, que desde hace años es de propiedad de Boeing. Debemos aclarar que Aerosur, LAB, TAM y BoA operaron estas aeronaves. Boeing está en el país más de 80 años sin tener un solo accidente fatal en la era del jet.

EN VUELO

Constantino Klaric F.

Experto en aeronáutica

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