Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 07 de mayo de 2021
  • Actualizado 09:54

¿Y que sigan muriendo?

¿Y que sigan muriendo?

¿Qué hacemos, que sigan muriendo más personas? ¿Queremos que todo siga de mal en peor, con una realidad dura acompañada de egoísmo, desinformación y mucho dolor?

Entre más pasan los días, más aumentan las cifras que nos dicen que en el país hay más gente contagiada con el coronavirus. Sin  lugar a duda se incrementa la rabia y frustración entre el personal de salud, fuerzas armadas, policías y toda persona que desde donde le toque, está luchando contra el mal y la irresponsabilidad de muchas y muchos.

El #QuédateEnCasa o el #YoMeQuedoEnCasa no pararán y al parecer tampoco la irresponsabilidad de unos cuantos que le abren la puerta de par en par a la desgracia, al dolor y al llanto. Tal vez no queremos medir la magnitud real de lo que está sucediendo o no queremos despertar a una cruda realidad que solo tiene una solución por ahora… evitar el contacto con los demás.

Entre una difícil realidad están diferentes actores, los que critican todo y nada y llegado el momento solo son parte del problema. Están aquellos responsables de la desinformación que con celular en mano se dedican a repartir una y otra versión falsa, que solo genera alarma en los hogares de quien se cree lo que lee.

En un contexto tan complicado, están los que siguen pensando que este es un invento político creado para someterlos a un régimen; y no puedo dejar de mencionar a los que ganan de una situación en la que cada centavo vale más que antes, aquellos que decidieron vender un barbijo como si este fuera un artículo de lujo, aquellos que venden un maple de huevo sin pensar que con el sobreprecio le están quitando un día más de comida a esa familia que se queda sin recursos jornada tras jornada. Están los “vivos” que no entendieron que la enfermedad toca cualquier puerta y que mañana podría llamar a la muerte para que nos lleve tal cual llegamos, sin ni un peso.

En lo que parecería otro mundo, están los que decidieron quedarse en casa; los que están gastando todo lo que tienen, pero prefieren cuidarse. Están los que ya murieron contagiados cumpliendo su labor con un uniforme verde olivo que sigue en la primera línea, están los soldados bolivianos, los profesionales en salud, y todos los que quieren ser solución y no problema.

¿Dónde quieres estar? ¿Qué decisión quieres tomar? Yo voy por Bolivia y estoy seguro que muchas personas van por el mismo camino.

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