Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 27 de octubre de 2021
  • Actualizado 22:14

¿Y el feis?

El mundo entero enloquecido sin  “feis”, “wasá” e “insta” durante varias horas. ¿Se dieron cuenta que somos muy dependientes de las redes sociales? De verdad, vi a tanta gente desesperada por no poder mandar o recibir un mensaje por whatsapp, incluido yo, y si no, pregunten cuántos migraron a telegram tratando de mantener su rutina comunicacional.

 Cuántos se reencontraron con una conversación telefónica, y cuántos otros se acordaron que desde el “celu” también se puede llamar, como se hacía en un teléfono y como otros pocos lo hacen todavía. Estamos inmersos en un mundo digital donde muchos y muchas viven pegados por varias horas a la pantalla de un celular o una tablet, todo para estar al día en las redes sociales. Y no es que esté mal, es que me pongo a pensar en lo que nos pasa y cómo de cierta manera nos alejamos de la realidad.

Casi de manera inmediata, muchas personas en el mundo buscaron opciones para poder chatear. El Tiktok fue otra de las plataformas que se vio beneficiada con la llegada de más personas para sumarse a sus usuarios, una locura total de internautas que decidieron no quedarse de lado.

Cuántos reiniciaron su celular muchas veces, para ver si ahí estaba la falla; cuántos compraron megas, una y otra vez, porque pensaron que el wifi estaba con fallas y qué, somos personas que vivimos bajo esa necesidad de estar interconectadas a través de la tecnología.

Que no nos sorprenda lo que está sucediendo, lo construimos entre todos y hace mucho tiempo. El mundo entero está generando una dependencia total del mundo tecnológico, donde todo se mueve a través de un mundo digital. Las finanzas, las acciones de diferente índole, el mundo en sí gira sobre esas bases.

Más bien no se fue YouTube, porque no sé qué habrían hecho esas mamás que calman a las wawas con un videito que se usa como niñera. Habría sido terrible, toda una hecatombe de la que nos salvamos, por ahora.

La caída de algunas redes sociales tiene mucho trasfondo que se debe analizar, si no, pónganse a pensar en la tóxica o el tóxico que se quedó sin la oportunidad de controlar a la pareja  y que incluso estuvo a punto de crear su propia red social, con tal de mantener el control sobre sus bases amorosas.

Qué haríamos, ya vivimos en esto y estamos metidos hasta el cuello. Las redes sociales nos tienen en sus manos, así que tratemos de usarlas de la mejor manera. Reciban mi columna, antes de que todo vuelva a caer.

CON LLAJUITA

CLAUDIO ROJAS V.

Periodista y docente universitario

[email protected]

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