Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 21 de septiembre de 2021
  • Actualizado 19:01

Seguro de muerte

Seguro de muerte

No importa si estoy asegurado en la Caja Nacional de Salud, ¿si no tengo el dinero suficiente para combatir al coronavirus, me muero? Las denuncias en relación a esto son muchas y las respuestas nulas. Varios asegurados a la Caja no accedieron a una cama de hospital y tuvieron que gastar millonadas para recibir atención médica en otros lugares, de nada sirvió el seguro de salud y, como si fuera poco, hoy se encuentran con negativas a devoluciones de dinero por gastos médicos, porque ahí sí trabajan y observan procedimientos que anulan cualquier cancelación en otra institución médica.

La pasada tercera ola golpeó a varias familias, muchas y muchos tuvieron que gastar hasta su último centavo y ayudarse adquiriendo deudas informales para poder solventar las cuantiosas sumas que responden a gastos médicos. La gente no solo quedó devastada por la COVID, el virus también destrozó su economía al intentar salvar a sus seres queridos, sin embargo, a muchas instituciones médicas no les importó en lo absoluto.

Un país entero vio que mucha gente se quedó en puertas de sus seguros a la espera de ser atendidos. Al primer intento, se encontraron con un “no tenemos espacio”. Ante la negativa, tuvo que acudir a otros lugares, entre ellos el hospital Viedma o una clínica privada, donde los costos médicos llegaban a las nubes.

Una familia promedio de nuestro país que recibe unos 3.000 bolivianos al mes, ¿cómo podría pagar una cuenta de 150.000 por 10 días de terapia intensiva? Es un sueño de dinero y es ahí donde entra la realidad y el reclamo de quienes no deberían gastar más dinero para la atención médica, para eso se supone que están asegurados.

La tercera ola llegó un año después, sin embargo, muchos seguros aparentemente no tomaron los recaudos necesarios para estar preparados ante una masiva presencia de contagios. Tuvieron un año para invertir en camas, unidades de terapia intensiva y medicamentos; tuvieron un año para trabajar en proyectos de normativas para beneficiar a las y los asegurados, pero simplemente no lo hicieron.

Una y otra vez nos van repitiendo que tenemos que estar preparados para una cuarta ola y queremos saber si ahora los seguros a corto plazo están preparados, si ya tomaron recaudos, si no nos cerrarán las puertas argumentando que no hay espacio. Hace unos días se conoció que en el caso de la Caja Nacional de Salud reciben mucho dinero y que hay saldo suficiente en cajas… ojalá no me digan que no hay espacio y que debo morir mientras busco una cama de terapia intensiva.

CON LLAJUITA

CLAUDIO ROJAS V.

Periodista y docente universitario

[email protected]

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