Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 06 de mayo de 2021
  • Actualizado 08:39

Periodistas vs. intolerantes

Periodistas vs. intolerantes

Puedes ser de los que gritan “prensa vendida”, escondido entre autoconvocados y organizaciones sociales que dicen defender la democracia a nombre de las bases. O puedes gritarnos “prensa vendida”, escondido entre un grupo de personas que usa una tricolor para orar y pedir paz mientras muchos están atentos a lanzar insultos, sujetando una vela encendida. No importa, la agresión es la misma, mientras tanto trataremos de llevar el pan a nuestros hogares por nuestra labor.

La intolerancia viene de cualquier lado, entre los que de verdad luchan por un país mejor están muchas veces rodeados por gente que tiene por oficio criticar todo y nada sin ver los que llegaron, qué se puede esperar.

Los gritos, insultos y hasta agresiones físicas vienen de quien piensa que tiene la razón, de quien te pide que seas profesional en tu laburo, sin recordar que apenas terminaron el colegio y que por ahí andan buscando el camino más fácil de la vida.

Leí por ahí, entre memes y memes, una imagen con un mensaje que decía: “soy responsable de lo que digo, no de lo que entiendas” y recordé muchas situaciones en las que personas te exigen que digas su verdad, que calles lo que les afecta y que trabajes en relación a sus intereses, ni más ni menos.

No puedo escribir una columna como esta, sin mencionar a los guerreros digitales que ahora andan pintados de diferentes colores, aquellos que están dedicados a insultar sin censura a todo periodista que afecta con su información, los bolsillos de quienes son sus dueños; están esos personajes escondidos en cuentas falsas, que llevan imágenes sacadas del buen Google, en fotos de perfiles y portadas, generando polémicas en comentarios o por sus reacciones a publicaciones.

No sé si es peor una persona que se vende por unos pesos para sentarse delante de un teclado y escribir horrorosamente palabras, o aquel sujeto que piensa que viene de alguien real y se presta al juego de responder y perder el tiempo, todo en torno a un trabajo periodístico.

Como parte de un gremio necesito mencionar que soy periodista y estaré donde esté la información, entre insultos y hasta agresiones físicas; soy periodista y mi obligación es informar, entre los que quieren imponernos sus palabras y los que creen que estaremos asustados por sus amenazas.

Como escribió el artista Aldo Peña: “La libre expresión es nuestro poder”.

CON LLAJUITA

CLAUDIO ROJAS V.

Periodista y docente universitario

[email protected]

Entrando en la página solicitada Saltar publicidad